El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una fuerte presión sobre el Senado para que permanezca en sesión “todo el tiempo que sea necesario” hasta reabrir el gobierno federal, actualmente paralizado por la falta de acuerdo presupuestal.
Trump pidió a los líderes republicanos que consideren aplicar la llamada “opción nuclear”, un procedimiento que permitiría cambiar las reglas del Senado para aprobar leyes con una mayoría simple (51 votos), en lugar de los 60 requeridos por la regla del filibusterismo o obstruccionismo.
“El pueblo estadounidense no puede seguir pagando por la incompetencia del Congreso. Si los demócratas siguen bloqueando, debemos cambiar las reglas y actuar ahora”, declaró el mandatario en su red social Truth Social.
Sin embargo, varios senadores republicanos se han mostrado renuentes a modificar las reglas históricas de la cámara alta, argumentando que hacerlo podría “debilitar la institucionalidad” del Congreso.
El líder republicano Mitch McConnell afirmó que mantener el filibusterismo es esencial para preservar el equilibrio de poder y la voz de la minoría.
El cierre gubernamental, que ya se extiende por más de tres semanas, ha provocado la suspensión de servicios federales y ha dejado a miles de empleados sin recibir su salario.
Agencias como la NASA, el Servicio de Parques Nacionales y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) han reducido sus operaciones.
La estrategia de Trump busca forzar un acuerdo presupuestal que reactive la administración federal y refuerce su liderazgo político en medio de tensiones con los demócratas y parte de su propio partido.
Analistas consideran que el cierre prolongado podría afectar la economía y el índice de aprobación presidencial, mientras aumenta la presión pública para alcanzar una solución inmediata.




