Las intensas lluvias registradas en distintos puntos del país durante los últimos días han dejado un saldo de al menos 37 personas fallecidas, según reportes oficiales de autoridades estatales y federales.
El estado de Hidalgo es el más afectado, con 22 decesos confirmados, seguido de Puebla con 9, Veracruz con 5, y Querétaro con 1 víctima.
Las precipitaciones, descritas como las más severas de los últimos años, provocaron inundaciones, deslaves y daños estructurales en múltiples municipios.
En Hidalgo, las comunidades de Tula, Ixmiquilpan y Mixquiahuala fueron las más golpeadas, donde el desbordamiento de ríos y la acumulación de agua sorprendieron a cientos de familias durante la noche.
Autoridades locales informaron que más de 117 municipios en cinco estados han registrado afectaciones considerables en viviendas, carreteras y sistemas de energía eléctrica.
Ante la magnitud del desastre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) activaron los planes DN-III-E y Plan Marina, respectivamente, para atender las zonas más críticas.
Equipos de rescate, elementos de Protección Civil y personal médico trabajan de manera coordinada para evacuar a pobladores, distribuir víveres y atender emergencias sanitarias.
El gobierno federal señaló que se mantiene comunicación constante con los familiares de las víctimas y que se brindará apoyo económico y psicológico a los afectados.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las lluvias podrían continuar en las próximas horas, especialmente en regiones montañosas del centro y sureste del país, por lo que pidieron extremar precauciones y evitar transitar por ríos, cauces o zonas de riesgo.
Mientras tanto, la población afectada enfrenta la difícil tarea de recuperarse entre el lodo, las pérdidas materiales y el duelo por las víctimas de esta tragedia nacional.




