El rapero y productor musical Sean “Diddy” Combs fue sentenciado este jueves a 50 meses de prisión —equivalentes a cuatro años y dos meses— y a una multa de 500 mil dólares, tras ser declarado culpable de dos cargos de transporte para ejercer la prostitución.
El artista de 55 años había sido absuelto en julio de los delitos más graves que enfrentaba, como crimen organizado y tráfico sexual, que podían haberle significado cadena perpetua.
El juez federal Arun Subramanian, encargado del caso, señaló que la sentencia responde a la “gravedad” de los delitos cometidos y al profundo daño causado a sus exparejas, Cassie Ventura y otra víctima identificada como Jane, ambas sometidas a episodios de violencia física y psicológica durante los llamados “freak offs” organizados por Combs.
“Vimos imágenes de hematomas, heridas y un video en el que golpea brutalmente a Ventura”, recordó el magistrado al momento de dictar la condena.
Pide perdón y se declara avergonzado
Antes de conocer la sentencia, Combs pidió perdón a las víctimas y a su familia, reconociendo públicamente su responsabilidad:
“Mis acciones fueron horribles y vergonzosas. Estaba enfermo por las drogas, pero no hay excusa. Ahora mismo me odio. Pido perdón a mis hijos y a mi madre, ellos merecen algo mejor”.
El rapero, visiblemente emocionado, reconoció que sus actos le hicieron perder su libertad, su reputación y la posibilidad de educar a sus siete hijos.
La pena supera la petición de sus abogados, quienes solicitaban solo 14 meses de prisión, aunque el artista ya ha cumplido un año bajo reclusión, el cual será descontado de la condena.
El juez Subramanian concluyó asegurándole que tanto él como su familia podrán superar esta etapa: “Hay luz al final del túnel”.




