
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que las comunicaciones con el Gobierno de Estados Unidos están “deshechas” tras el despliegue de barcos militares en el mar Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
“Hoy puedo anunciar que las comunicaciones con el Gobierno de Estados Unidos están deshechas, por ellos, con sus amenazas de bombas, muertes y chantajes”, declaró Maduro en rueda de prensa desde Caracas, señalando que Washington pasó de una etapa de “relaciones maltrechas” a “relaciones deshechas”.
No obstante, el mandatario aclaró que las conversaciones “no están en cero”, ya que existe un “hilo básico” con John McNamara, encargado de Negocios interino de la Oficina Externa de EE.UU. en Colombia, a quien describió como “un militar acostumbrado a la guerra, no un diplomático”.
Maduro subrayó que la repatriación de migrantes venezolanos en EE.UU. es una de las prioridades de su gobierno.
Acusaciones por ataque en el Caribe
El presidente venezolano también pidió a Donald Trump investigar el “supuesto ataque” contra una embarcación venezolana que, según Washington, transportaba drogas y fue destruida el pasado 2 de septiembre.
De acuerdo con la versión estadounidense, la operación dejó 11 muertos vinculados al narcotráfico. Maduro cuestionó la veracidad de la información y calificó de “muy grave” que Trump difundiera un video “sin verificar los datos”.
“Está el debate sobre si fueron asesinadas 11 personas que dicen eran de Venezuela. Esa investigación en Venezuela está en curso y esperamos que culmine para dar resultados”, afirmó.
La escalada de acusaciones se produce en medio de crecientes tensiones entre Caracas y Washington, en un contexto marcado por disputas diplomáticas y operaciones militares en el Caribe.



