El exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, fue expulsado de Paraguay tras su detención el pasado 12 de septiembre en una residencia de lujo en Asunción. Ahora enfrenta a la justicia mexicana por acusaciones de asociación delictuosa, extorsión y secuestro exprés.
Bermúdez fue uno de los hombres más cercanos a Adán Augusto López durante su gestión como gobernador de Tabasco (2018-2024). Sin embargo, investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) lo señalan como presunto líder de la organización criminal “La Barredora”, vinculada a delitos de alto impacto, como extorsiones y narcomenudeo.
Prófugo desde febrero de este año, Bermúdez había sido incluido en la lista roja de Interpol en julio.
Autoridades paraguayas localizaron a Bermúdez en una casa del exclusivo barrio Surubi’í, donde llevaba meses oculto. Al no contar con documentos migratorios regulares, el gobierno de Paraguay decidió expulsarlo y entregarlo a agentes mexicanos.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y, de inmediato, el exfuncionario fue llevado al Cefereso No. 1 Altiplano, en el Estado de México.
La FGR lo acusa de:
- Asociación delictuosa
- Extorsión
- Secuestro exprés
De ser hallado culpable, podría enfrentar penas de más de 40 años de prisión.
Su captura genera un fuerte impacto en el ámbito político, dado que Bermúdez no solo fue jefe policiaco en Tabasco, sino también un operador clave de Morena en la región. La oposición ha señalado la necesidad de investigar si hubo protección política durante su tiempo en el cargo.
La expulsión de Hernán Bermúdez de Paraguay marca el inicio de un proceso judicial que podría revelar las redes de complicidad entre crimen organizado y estructuras de poder local. Su caso promete convertirse en uno de los procesos más polémicos y mediáticos de los próximos meses en México.




