El gobierno de Venezuela y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) manifestaron su rechazo absoluto a la oferta de recompensa anunciada por Estados Unidos para obtener información que lleve a la captura del presidente Nicolás Maduro.
En enero de 2025, el gobierno de Joe Biden incrementó de 15 a 25 millones de dólares la recompensa por datos que permitan la detención de Maduro. La medida también incluyó recompensas para otros altos funcionarios del chavismo:
- Diosdado Cabello, ministro del Interior: 25 millones de dólares.
- Vladimir Padrino López, ministro de Defensa: 15 millones de dólares.
Esta acción se enmarca en una serie de sanciones coordinadas entre Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, que desconocen la legitimidad del nuevo mandato de Maduro.
Las FANB calificaron la oferta como una “agresión imperialista” y afirmaron que “ni una recompensa espuria hará mella en la fortaleza física y espiritual de nuestros líderes”.
Por su parte, la Cancillería venezolana tachó la medida de “circo mediático”, acusando a Washington de promover una campaña de propaganda e injerencia política.
Maduro fue reelecto en julio de 2024 en un proceso cuestionado por la oposición y organismos internacionales, que denunciaron la falta de garantías democráticas y la represión contra opositores.
La comunidad internacional, incluyendo al G7, ha reforzado las sanciones contra funcionarios y entidades vinculadas al gobierno venezolano, mientras crece la tensión en el plano diplomático.




