El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó una demanda por difamación contra el periódico Wall Street Journal (WSJ) y su propietario, Rupert Murdoch, tras la publicación de una supuesta carta firmada por él y dirigida al fallecido magnate Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual y abuso de menores.
La demanda, registrada este lunes ante una corte federal en Nueva York, alega que el WSJ “manipuló y fabricó pruebas” al publicar lo que describen como una carta de agradecimiento personal de Trump a Epstein, fechada en 2002 y hallada supuestamente entre los archivos de la propiedad del financiero.
“Nunca escribí ni firmé tal carta. Esta es una conspiración mediática desesperada para atacar mi nombre justo cuando Estados Unidos necesita liderazgo fuerte”, expresó Trump en un comunicado difundido por su equipo legal.
Acusaciones de falsificación
Según el equipo jurídico del expresidente, la firma contenida en la carta habría sido “insertada digitalmente” sobre un texto cuya autoría aún no ha sido verificada. En la querella, Trump solicita una indemnización de 500 millones de dólares por daños a su reputación y afectaciones políticas.
La defensa también acusa a Murdoch de tener una “agenda personal y política” contra Trump, citando coberturas recientes del WSJ y otras publicaciones del conglomerado News Corp.
El contexto: el caso Epstein no deja de salpicar
Jeffrey Epstein, quien murió en prisión en 2019, ha sido un nombre recurrente en controversias políticas de alto perfil en EE.UU., especialmente por su red de contactos con figuras del poder y la élite financiera. Trump ha negado cualquier vínculo más allá de un trato superficial a inicios de los 2000, aunque su nombre ha aparecido en listas de invitados y registros de vuelo en varias ocasiones.
La publicación de la carta se produjo días después de que un grupo de archivos judiciales relacionados con Epstein se desclasificaran parcialmente, avivando especulaciones sobre nuevas revelaciones comprometedoras.
Respuesta del WSJ
El Wall Street Journal defendió su publicación asegurando que la carta forma parte de un paquete de documentos entregado por autoridades judiciales, y que el contenido fue verificado “en conformidad con estándares periodísticos”.




