La Clave Única de Registro de Población (CURP) en su versión biométrica se convertirá en la nueva identificación oficial en México, desplazando gradualmente al actual formato del INE para trámites y verificaciones de identidad en sectores públicos y privados.
Según informó la Secretaría de Gobernación, esta versión incorpora huellas dactilares, reconocimiento facial y firma digital, lo que la hace más segura y difícil de falsificar. Su uso será obligatorio a partir de 2026 para realizar trámites en bancos, escuelas, hospitales, aeropuertos, oficinas de gobierno e incluso en lugares culturales como museos o bibliotecas públicas.
Una sola identidad digital
El objetivo del gobierno federal es consolidar una base de identidad única, moderna y digital, que simplifique los registros, combata fraudes y mejore el acceso a servicios. La CURP biométrica estará vinculada al Registro Nacional de Población y podrá ser consultada y descargada desde una app oficial o en formato físico.
“Esta transición no solo mejora la seguridad, sino que también facilitará la interoperabilidad entre instituciones”, declaró un portavoz de la Segob.
¿Qué pasará con el INE?
Aunque la credencial del INE seguirá siendo válida para votar, ya no será el documento prioritario para trámites de identidad. Su uso quedará limitado al ámbito electoral, mientras que la CURP biométrica será exigida como identificación principal en todos los demás sectores.
El proceso de migración será gradual, y los ciudadanos podrán solicitar su CURP biométrica a partir de septiembre de 2025 en módulos especiales del Registro Civil y oficinas del Renapo.




