En el marco de la 13ª Semana de la Diversidad, la Universidad Iberoamericana de México presentó el ‘Fobiatómetro’, una herramienta pedagógica innovadora creada por estudiantes para identificar y visibilizar la violencia que enfrenta la comunidad LGBTI en entornos universitarios y sociales cotidianos.
El proyecto fue impulsado por el colectivo estudiantil Plural, en conjunto con el Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos (Cecrige) y la Coordinación de Comunidad y Vida Estudiantil de la Ibero, como parte de una estrategia para educar, sensibilizar y generar acciones concretas contra la discriminación y las agresiones por orientación sexual o identidad de género.
Una escala para visibilizar agresiones
Inspirado en el reconocido Violentómetro del IPN, el ‘Fobiatómetro’ clasifica las agresiones en tres niveles:
- Amarillo: microviolencias simbólicas, como burlas, chistes, uso indebido de pronombres o exclusión.
- Naranja: violencias graves con implicaciones legales, como amenazas o acoso reiterado.
- Rojo: agresiones que atentan contra la vida o integridad física, como ataques físicos y crímenes de odio.
“Las violencias contra personas LGBTQ+ no inician con los asesinatos; comienzan con un chiste, con asumir un pronombre, con una mirada hostil en el aula”, señaló Diego Mauricio Álvarez, integrante del colectivo Plural.
De acuerdo con una encuesta realizada entre estudiantes, 68 % ha vivido agresiones de nivel amarillo, 34.5 % de nivel naranja, y 14.3 % ha sido víctima de agresiones del nivel rojo, lo que revela la persistencia de entornos hostiles para la comunidad diversa, incluso dentro de espacios universitarios.
Más que una herramienta, una llamada a la transformación
El ‘Fobiatómetro’ no solo sirve como recurso visual. También incluye un directorio de servicios legales y de salud, y un folleto explicativo con ejemplos de frases y actitudes que, aunque normalizadas, perpetúan la violencia, como el típico “te acepto, pero…” o la invisibilización de identidades no binarias.
“La normatividad de género sigue marcando jerarquías que invalidan identidades”, advirtió la doctora Laura Pedraza Pinto, del Cecrige.
Por su parte, Anto Kiaan Guerrero Torres, también miembro del colectivo, remarcó que el objetivo es reconocer no solo cuándo se es víctima, sino también cuándo se ejerce violencia de manera consciente o inconsciente.
“La educación no basta con informar; tiene que liberar”, concluyó Verónica Amadeu Castillo, citando a Paulo Freire.
El ‘Fobiatómetro’ estará disponible digitalmente y en espacios físicos de la Ibero, con el fin de replicarse en otras instituciones educativas y organizaciones sociales del país.




