EE.UU. revela detalles de operación “Midnight Hammer” y confirma ataque a instalaciones nucleares iraníes

0
357
The B-2 Spirit approaches the boom of a McGuire Air Force Base, New Jersey KC-10A Extender during a Capstone orientation flight. Capstone is a Joint Airborne/Air Transportability Training mission providing interservice training for the wartime application of airlift. Through Capstone, senior level officers are able to observe the significance of airlift and its role in all military operations. The B-2 Spirit is a multi-role bomber capable of delivering both conventional and nuclear munitions. It is a dramatic leap forward in technology and represents a major milestone in the U.S. bomber modernization program. The B-2 brings massive firepower to bear, in a short time, anywhere on the globe through previously impenetrable defenses. The B-2 provides the penetrating flexibility and effectiveness inherent in manned bombers. Its low-observable, or "stealth," characteristics give it the unique ability to penetrate an enemy's most sophisticated defenses and threaten its most valued, and heavily defended, targets. The B-2's low-observability provides it greater freedom of action at high altitudes, thus increasing its range and a better field of view for the aircraft's sensors. Its capability to penetrate air defenses and threaten effective retaliation provide a strong, effective deterrent and combat force well through the 21st century. The aerial refueling took place aboard a McGuire AFB, New Jersey KC-10A Extender on October 5, 2000. (U.S. Air Force photo by Staff Sgt. Scott H. Spitzer)

Estados Unidos confirmó este domingo el lanzamiento de una operación militar estratégica denominada “Midnight Hammer”, en la que sus fuerzas armadas atacaron tres instalaciones nucleares clave de Irán: Fordó, Natanz e Isfahán. La acción, considerada como uno de los golpes más directos al programa nuclear iraní, fue calificada como un “éxito total” por el presidente Donald Trump.

“Hemos completado con gran éxito nuestro ataque contra las tres instalaciones nucleares de Irán”, afirmó el mandatario en su red Truth Social, sin mencionar víctimas civiles.

Objetivos del ataque: centros neurálgicos del programa nuclear iraní

El Departamento de Defensa de EE.UU. detalló que los bombardeos se realizaron con bombarderos B-2 equipados con bombas antibúnker dirigidas a la planta subterránea de Fordó, mientras que submarinos desplegados en la región lanzaron 30 misiles Tomahawk contra Natanz e Isfahán.

1. Fordó

Ubicada a 90 kilómetros de Teherán, esta planta es considerada uno de los sitios más críticos del programa nuclear iraní por su blindaje subterráneo. Construida en secreto, ha estado bajo escrutinio internacional desde su revelación en 2009. El OIEA había advertido en mayo que allí se acumulaban reservas suficientes para fabricar hasta nueve armas nucleares en cuestión de semanas.

2. Natanz

El centro más grande para el enriquecimiento de uranio en Irán. Cuenta con más de 13 mil centrifugadoras operativas. El OIEA reportó que los bombardeos dañaron la infraestructura eléctrica y posibles áreas subterráneas, afectando la producción de uranio en sus plantas FEP y PFEP.

3. Isfahán

Esta ciudad alberga el Centro de Tecnología Nuclear y una planta de conversión de uranio (UCF). Aquí se produce uranio metálico, un componente clave para bombas nucleares. Las instalaciones ya habían sido golpeadas por ataques israelíes y, según informes recientes, han sufrido “daños importantes”.

Consecuencias inmediatas

La Organización de Energía Atómica de Irán comunicó que no se han detectado señales de contaminación radioactiva tras los ataques. Sin embargo, la comunidad internacional se mantiene en alerta ante el posible aumento de la tensión bélica en la región.

Israel, que lanzó su propia ofensiva militar contra Irán el 13 de junio, asegura que esta campaña ha “retrasado por lo menos tres años” el desarrollo de un arma atómica iraní.

Escenario incierto

Mientras Teherán niega estar desarrollando armamento nuclear, el conflicto con Israel y la reciente intervención de EE.UU. agravan una crisis con alto riesgo de expansión regional. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones hacia Israel, mientras que el presidente Trump advirtió que Irán tiene un plazo de dos semanas para evitar nuevos ataques estadounidenses.

El futuro del programa nuclear iraní y la estabilidad en Medio Oriente dependerán ahora de si se abre una vía diplomática o si la región se encamina a una guerra a gran escala.