La inteligencia artificial pone en aprietos a Apple: escasez de memoria retrasa entregas y eleva costos

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Apple enfrenta una creciente escasez de memorias DRAM y NAND que ya comienza a impactar la disponibilidad de algunos de sus dispositivos más populares, especialmente el MacBook Air, cuyos tiempos de entrega se han extendido en diversos mercados debido a la falta de componentes.

El problema no está relacionado con los procesadores de la compañía, sino con la memoria utilizada en sus equipos. Los principales fabricantes mundiales de estos chips, como Samsung, SK Hynix y Micron, han concentrado gran parte de su producción en memorias de alto rendimiento destinadas a servidores de inteligencia artificial, dejando una oferta más limitada para computadoras, tabletas y otros dispositivos de consumo.

Como resultado, Apple ha registrado retrasos en la entrega de distintas configuraciones del MacBook Air, con pedidos que en algunos países ya tienen fechas estimadas hasta finales de agosto o principios de septiembre. La situación también afecta a otros equipos de la línea Mac, principalmente aquellos con mayores capacidades de memoria.

La empresa ya había advertido a inversionistas que el aumento en el costo de estos componentes tendría un impacto durante el segundo semestre del año. En respuesta, Apple incrementó recientemente los precios de varios modelos de Mac y algunos iPad, con ajustes que van desde los 100 hasta los 500 dólares, dependiendo de la configuración.

Especialistas señalan que la rápida expansión de la inteligencia artificial está transformando la industria mundial de los semiconductores. La creciente demanda de memoria por parte de empresas que desarrollan grandes centros de datos para IA ha provocado que los fabricantes prioricen ese mercado, reduciendo la disponibilidad de chips para la electrónica de consumo.

Analistas consideran que la escasez podría extenderse durante 2027, por lo que no descartan nuevos aumentos de precios ni mayores tiempos de espera para adquirir productos de Apple. Además, advierten que otras marcas como Dell, HP, Lenovo y ASUS podrían enfrentar problemas similares, ya que dependen de los mismos proveedores de memoria.

El fenómeno refleja cómo el auge de la inteligencia artificial no solo está transformando el desarrollo tecnológico, sino también la cadena global de suministro, impactando directamente a fabricantes y consumidores con dispositivos más caros y tiempos de entrega cada vez más prolongados.