Hernán Gil fue rescatado con vida la mañana de este jueves 2 de julio, después de permanecer ocho días atrapado bajo los escombros de un edificio en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela.
El rescate fue calificado como “un milagro” por integrantes de los equipos de emergencia que participaron en las labores, debido al tiempo que el hombre permaneció atrapado y a las condiciones de alto riesgo en las que se desarrolló la operación.
Gil, quien trabajaba como vigilante, quedó atrapado en una caseta de seguridad ubicada en un paso subterráneo del inmueble, en la localidad de Catia La Mar. De acuerdo con rescatistas, sobre la estructura había alrededor de 140 toneladas de escombros.
Las labores para liberarlo se extendieron durante casi 72 horas y movilizaron a más de 100 rescatistas de distintos países, entre ellos Costa Rica, México, Chile, Estados Unidos, Portugal y El Salvador.
Durante el operativo, los equipos lograron mantener comunicación con Hernán, además de suministrarle hidratación y medicamentos mientras avanzaban las maniobras para sacarlo con vida.
Un portavoz de la Cruz Roja de Costa Rica explicó que el hombre se encontraba en una zona subterránea de difícil acceso, lo que obligó a los rescatistas a trabajar con extrema precaución para evitar nuevos derrumbes.
Tras ser liberado, Hernán Gil fue trasladado al Hospital de Clínicas Caracas. De acuerdo con los primeros reportes médicos, se encontraba consciente y en buen estado general, aunque permanecerá bajo observación en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Los estudios médicos detectaron una luxación de clavícula izquierda, además de pequeñas bandas de atelectasia, un hematoma subgaleal parietal izquierdo y signos leves de sinusitis inflamatoria etmoidal y frontal.
Allan Madrigal, integrante de la Cruz Roja de Costa Rica, describió el rescate como un hecho extraordinario.
“Para nosotros es un milagro. No nos lo creemos, pero hoy podemos decir que don Hernán va a estar con su familia próximamente”, expresó a EFE.
El rescatista destacó que la clave fue insistir y no optar por maniobras rápidas que pudieran poner en riesgo la vida del hombre atrapado.
Por su parte, Vincenzo Borgna, integrante del equipo USAR de los Bomberos de Chile, señaló que el trabajo fue “extremadamente complejo”. Explicó que los rescatistas tuvieron que abrir un túnel de aproximadamente seis metros para establecer contacto con una cámara y posteriormente pasar hidratación mediante una manguera.
La Cruz Roja Mexicana también reconoció el esfuerzo conjunto de las instituciones participantes y subrayó que las maniobras tuvieron como prioridad preservar la vida de Hernán Gil.
El rescate ocurre en medio de la emergencia provocada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que golpearon Venezuela el 24 de junio, con severos daños en La Guaira y Caracas.
La historia de Hernán Gil se convirtió en un símbolo de esperanza entre las labores de búsqueda y rescate que continúan en las zonas afectadas.
