La inflación en México mostró una nueva señal de moderación durante mayo, al ubicarse en una tasa anual de 3.94%, de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La cifra representa una disminución respecto al 4.42% registrado en el mismo mes del año pasado y mantiene al indicador dentro de un rango cercano al objetivo permanente del Banco de México, establecido en 3% con un margen de variación de un punto porcentual.
Según el reporte oficial, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 145.527 puntos y registró una variación mensual de -0.21%, reflejando una reducción en el costo promedio de diversos bienes y servicios durante el mes.
El comportamiento de los precios estuvo impulsado principalmente por una caída en el componente no subyacente, que retrocedió 1.65% mensual. Dentro de este rubro destacaron las bajas en frutas y verduras, así como en energéticos y tarifas reguladas por el gobierno.
Uno de los factores con mayor incidencia fue la reducción en las tarifas eléctricas derivada de los subsidios aplicados por temporada de calor en once ciudades del país, medida que contribuyó significativamente al descenso general de los precios.
En contraste, la inflación subyacente, que excluye productos con alta volatilidad y es considerada una referencia clave para evaluar la tendencia inflacionaria de largo plazo, avanzó 0.22% mensual. Los precios de mercancías aumentaron 0.16%, mientras que los servicios registraron un incremento de 0.29%.
Entre los productos y servicios que más presionaron al alza la inflación durante mayo destacaron la papa y otros tubérculos, la vivienda propia, así como los establecimientos de preparación de alimentos como fondas, torterías y taquerías. También se observaron aumentos en el precio del gas doméstico LP.
Por el contrario, los mayores descensos correspondieron a la electricidad, el tomate verde y el huevo, productos que ayudaron a contener el crecimiento de los precios al consumidor.
El Inegi informó además que el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo presentó una variación mensual de -0.29%, mientras que su tasa anual se ubicó en 4.02%, por debajo del nivel observado un año antes.
La evolución reciente de la inflación confirma la tendencia de estabilización observada desde 2023. Tras alcanzar niveles históricamente elevados durante el periodo posterior a la pandemia, el indicador cerró 2025 en 3.69%, mejorando respecto a las tasas de 4.21% en 2024, 4.66% en 2023 y los máximos superiores al 7% registrados entre 2021 y 2022.
Los resultados de mayo fortalecen las expectativas de que el proceso de desinflación continúe durante el resto del año, aunque especialistas advierten que factores externos como los precios internacionales de energía y alimentos seguirán siendo determinantes para la trayectoria futura de la economía mexicana.
