El gobierno de Estados Unidos anunció el cierre de uno de sus consulados en México como parte de una revisión de su red diplomática y consular, informó el secretario de Estado, Marco Rubio.
De acuerdo con el funcionario, la decisión se tomó tras identificar representaciones donde el número de visas aprobadas y los servicios prestados no justifican mantener una oficina permanente en operación. La medida forma parte de un proceso de evaluación impulsado por la administración del presidente Donald Trump para optimizar recursos y reducir costos administrativos.
Rubio explicó que el Departamento de Estado está revisando el desempeño de diversas sedes diplomáticas alrededor del mundo con el objetivo de concentrar operaciones en las oficinas con mayor actividad y demanda de servicios.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han informado cuál será el consulado que dejará de operar ni la fecha exacta en que se llevará a cabo el cierre. Tampoco se han dado a conocer detalles sobre cómo se redistribuirán los servicios que actualmente presta esa representación diplomática.
La noticia ha generado incertidumbre entre usuarios que realizan trámites migratorios, ya que el cierre podría obligar a miles de solicitantes de visas a desplazarse a otras ciudades para completar sus procesos.
Especialistas señalan que la medida podría tener impacto en la atención consular, especialmente en regiones donde las oficinas diplomáticas representan un punto importante de contacto para viajeros, estudiantes, empresarios y ciudadanos estadounidenses residentes en México.
El anuncio ocurre en un contexto de ajustes administrativos promovidos por la administración Trump, que ha impulsado revisiones en distintas dependencias federales con el argumento de mejorar la eficiencia del gasto público.
Se espera que en los próximos días el Departamento de Estado proporcione información adicional sobre la sede que será cerrada y las alternativas que se implementarán para garantizar la continuidad de los servicios consulares en México.
