Estados Unidos inició un operativo para escoltar buques atrapados en el estrecho de Ormuz, tras solicitudes de ayuda de múltiples países afectados por el bloqueo impuesto por Irán en esta vía estratégica para el comercio global.
El presidente Donald Trump informó que dio instrucciones para asistir a embarcaciones de diversas naciones —la mayoría ajenas al conflicto en Medio Oriente— con el objetivo de garantizar su salida segura a partir de este lunes. Aunque no detalló qué países solicitaron apoyo, señaló que se trata de barcos “de todo el mundo” que han quedado varados por una situación que no les corresponde.
El operativo, denominado “Proyecto Libertad”, busca facilitar la navegación en una zona donde se han registrado ataques y restricciones desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron acciones contra Irán.
Según Trump, esta medida tiene un carácter humanitario, ya que muchas de las embarcaciones enfrentan escasez de alimentos y condiciones sanitarias precarias para sus tripulaciones. El mandatario subrayó que los buques afectados son “espectadores neutrales” y víctimas indirectas de la crisis.
En paralelo, el gobierno estadounidense mantiene conversaciones telefónicas con Irán, que el propio Trump calificó como “muy positivas”, aunque sin ofrecer mayores detalles. Estas negociaciones se dan luego de que Teherán presentara una tercera propuesta de paz, la cual previamente había sido recibida con reservas por Washington.
El comandante Brad Cooper, del Comando Central de EE.UU., precisó que los buques retenidos en la zona pertenecen a 87 países, lo que evidencia el alcance global del impacto. Añadió que en las últimas horas se ha contactado a numerosas empresas navieras para coordinar el tránsito seguro por el estrecho.
El estrecho de Ormuz, un corredor clave por donde circula una parte significativa del petróleo mundial, se ha convertido nuevamente en un punto crítico geopolítico. La intervención estadounidense busca aliviar la presión comercial y humanitaria, aunque también incrementa la tensión en una región ya altamente volátil.
Trump advirtió que cualquier intento de interferir en este operativo será respondido con firmeza, al tiempo que expresó que esta acción podría contribuir a generar confianza en medio de un conflicto que aún no muestra señales claras de resolución.
