Apagón de internet en Irán desata críticas por acceso privilegiado a una minoría

0
70

El apagón de internet global en Irán, que ya supera los 60 días, se ha convertido en un nuevo foco de tensión interna, en medio de crecientes críticas por el impacto económico y la existencia de accesos privilegiados a la red para una minoría.

Las autoridades iraníes han defendido la medida como una decisión de seguridad nacional en un contexto que califican como “condiciones de guerra”. El diputado ultraconservador Amirhosein Sabetí advirtió que restablecer completamente el servicio permitiría que “mercenarios, incluso armados”, organicen protestas a través de redes sociales.

El gobierno ha vinculado estas preocupaciones con las manifestaciones masivas de enero, que fueron reprimidas con dureza y dejaron miles de muertos, según organizaciones opositoras.


Internet restringido… y un mercado paralelo en expansión

Más allá del bloqueo, el debate ha evolucionado hacia un tema más sensible: quién puede conectarse.

En paralelo a las restricciones generalizadas, ha surgido un sistema conocido como “internet pro”, inicialmente diseñado para empresas y servicios esenciales, pero que rápidamente derivó en un mercado negro de acceso a la red.

De acuerdo con reportes locales, estas conexiones se venden a particulares a través de intermediarios, con precios que van desde los 10 hasta los 50 millones de riales. En muchos casos, el acceso se obtiene con requisitos mínimos, lo que ha intensificado la percepción de desigualdad digital.

Diversos sectores denuncian que esta práctica ha creado una “internet estratificada”, donde la gran mayoría de la población permanece desconectada, mientras una minoría puede mantenerse en línea.


Reformistas y empresarios elevan la presión

El Frente de Reformas de Irán criticó duramente la prolongación del apagón, señalando que ha provocado el colapso de negocios digitales, desempleo y pérdida de confianza en las instituciones.

Además, calificó el sistema de “internet pro” como una medida discriminatoria que alimenta mercados informales y la explotación de los ciudadanos.

A estas críticas se sumó la Asociación de Comercio Electrónico, que denunció el impacto devastador sobre la economía digital y cuestionó la narrativa oficial de ciberseguridad.

Según el organismo, algunos de los mayores ciberataques en el país ocurrieron precisamente durante el apagón, lo que pone en duda la efectividad de la medida.


Un debate que trasciende lo tecnológico

En un país donde millones dependen de internet para trabajar, estudiar o comunicarse, el bloqueo ha dejado de ser un asunto técnico para convertirse en una discusión sobre derechos fundamentales.

La pregunta que resuena entre distintos sectores resume la controversia: ¿puede el acceso a internet convertirse en un privilegio selectivo en lugar de un derecho universal?

Mientras tanto, sin señales claras de reapertura, Irán enfrenta un escenario donde la desconexión no solo aísla al país del mundo, sino que también profundiza sus divisiones internas.