El Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, presentó una estrategia integral para contener la inflación, en un contexto donde el índice anual alcanzó 4.59 % en marzo, por encima del objetivo del Banco de México de 3 %, pero aún dentro de niveles considerados manejables por el Ejecutivo.
Durante la conferencia matutina, el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Carlos Lerma Cotera, explicó que la inflación sigue siendo una variable crítica por su impacto directo en el poder adquisitivo de los hogares y el consumo interno.
Factores detrás del repunte
De acuerdo con Hacienda, el incremento reciente responde principalmente a factores transitorios, especialmente en el componente no subyacente. Entre ellos destacan choques de oferta en productos agropecuarios, como el jitomate, afectados por condiciones climáticas adversas en meses anteriores.
Lerma contextualizó el fenómeno al compararlo con episodios inflacionarios más severos en el pasado, como el ajuste en precios de combustibles en 2017 y el impacto global en materias primas tras el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022.
Estrategia para contener precios
El plan del Gobierno se articula en tres ejes principales:
- Subsidios a combustibles: Se mantienen estímulos fiscales mediante la reducción parcial de impuestos a gasolinas para amortiguar la volatilidad internacional.
- Acuerdos de precios: Se ratificaron compromisos con distribuidores para mantener la gasolina regular por debajo de 23.99 pesos por litro y el diésel en rangos que no superen los 28 pesos.
- Mejora logística y coordinación: Se impulsan mesas de trabajo con productores, comercializadores y cadenas minoristas para estabilizar precios de alimentos básicos como jitomate, tortilla, papa y cebolla.
Contexto internacional y postura del Gobierno
La presidenta Sheinbaum subrayó que, a pesar del aumento en los precios internacionales de los combustibles derivado de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, la inflación en México se ha mantenido bajo control.
“Aun con el incremento en los precios de los combustibles por la situación internacional, la inflación está contenida”, afirmó.
Asimismo, destacó que sin la intervención del Estado mediante subsidios fiscales, los precios energéticos habrían tenido un impacto significativamente mayor en los consumidores.
Perspectiva
La estrategia busca no solo frenar presiones inflacionarias en el corto plazo, sino también evitar efectos en cadena sobre transporte, logística y alimentos. No obstante, el desempeño futuro dependerá de factores externos como los precios internacionales de energéticos y la evolución de la oferta agrícola.
Con este enfoque, el Gobierno apuesta por una combinación de política fiscal, coordinación con el sector privado y monitoreo constante de precios para preservar la estabilidad económica y proteger el ingreso de las familias.
