El comercio de especies eleva el riesgo de pandemias al facilitar la transmisión de patógenos

0
41
En la imagen de archivo, una mujer vende carne en un mercado de un área residencial de Wuhan, China. EFE/EPA/ROMAN PILIPEY

El comercio de especies silvestres, tanto legal como ilegal, está intensificando la transmisión de patógenos entre animales y humanos, lo que eleva el riesgo de brotes epidémicos e incluso pandemias, según advierte un estudio reciente publicado en la revista Science.

La investigación, desarrollada por el Departamento de Ecología y Evolución de la Universidad de Lausana (Suiza), analiza por primera vez de forma cuantitativa el impacto del comercio internacional de fauna en la propagación de gérmenes y parásitos entre especies.

Los resultados muestran que los mamíferos silvestres involucrados en el comercio tienen 1.5 veces más probabilidades de transmitir patógenos a los humanos en comparación con aquellos que no forman parte de estas redes. El riesgo aumenta aún más cuando los animales se comercializan vivos o de manera ilegal, como ocurre con muchas mascotas exóticas.

El equipo, liderado por la investigadora Cleo Bertelsmeier, combinó cuatro décadas de datos sobre importación y exportación de vida silvestre con información sobre relaciones huésped-patógeno. Uno de los hallazgos más relevantes es que el tiempo que una especie permanece en el mercado incrementa el riesgo: en promedio, comparte un patógeno adicional con humanos por cada diez años en circulación comercial.

El estudio pone el foco en especies como erizos, pangolines, zorros del desierto, elefantes y osos, que son comercializadas como mascotas, trofeos de caza, productos para la medicina tradicional o por su carne y piel. Estas prácticas afectan aproximadamente a una cuarta parte de todas las especies de mamíferos.

Aunque el riesgo de contagio al consumidor final es bajo al interactuar con productos derivados —como pieles o marfil—, los científicos subrayan que el peligro se concentra en las primeras etapas de la cadena: la captura, manipulación y transporte de los animales.

Además del riesgo sanitario, los investigadores destacan otras dos consecuencias clave del comercio de vida silvestre: el aumento de especies invasoras —debido a escapes o liberaciones— y la amenaza de extinción por sobreexplotación.

El vínculo entre fauna silvestre y enfermedades zoonóticas cobró especial relevancia tras la pandemia de COVID-19. Sin embargo, los autores recuerdan que existen antecedentes, como el brote de viruela del mono en Estados Unidos en 2003, asociado a animales vendidos como mascotas.

Ante este panorama, el estudio subraya la urgencia de reforzar los sistemas de “biovigilancia” para detectar patógenos en animales y productos derivados, así como evaluar su potencial de transmisión a humanos. También plantea la necesidad de ampliar el enfoque de acuerdos internacionales como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), que actualmente se centra en la conservación, pero no en los riesgos sanitarios.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí