Supremo de EE.UU. evalúa limitar solicitudes de asilo en la frontera con México

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Fotografía de archivo de migrantes en la frontera con Estados Unidos, en Ciudad Juárez (México). EFE/Luis Torres

El Tribunal Supremo de Estados Unidos se mostró receptivo a la posibilidad de permitir al Gobierno de Donald Trump restringir las solicitudes de asilo en la frontera con México, durante una audiencia clave en la que se discutieron los alcances legales de este derecho.

El debate gira en torno a una cuestión fundamental: si los migrantes deben haber cruzado completamente la frontera estadounidense para poder solicitar asilo, o si basta con presentarse en un punto fronterizo y pedir protección.

Durante décadas, la interpretación predominante ha permitido a los solicitantes pedir asilo al llegar a la frontera, siempre que argumenten un temor creíble de persecución por motivos como raza, religión, nacionalidad o ideología política. Sin embargo, el caso actual busca redefinir el significado legal de “llegar” a Estados Unidos.

En la audiencia, varios magistrados, incluidos el presidente del Tribunal Supremo, John G. Roberts Jr., y la jueza Amy Coney Barrett, mostraron inclinación hacia la postura de que el derecho al asilo aplica únicamente una vez que la persona ha ingresado plenamente al territorio estadounidense.

La sesión, que se extendió por más de una hora, se centró en analizar las diferencias legales entre “llegar al país” y “llegar a la frontera”, una distinción que podría tener profundas implicaciones para la política migratoria.

Por ahora, se trata únicamente de una fase de argumentos. Se espera que el fallo definitivo sea emitido entre finales de junio y principios de julio.

El tema no es nuevo. Políticas similares comenzaron durante la administración de Barack Obama, se endurecieron bajo el mandato de Trump y fueron posteriormente revertidas por el gobierno de Joe Biden en 2021. A lo largo de estos años, los tribunales han jugado un papel central en la definición de los derechos de los migrantes, fallando en múltiples ocasiones a su favor.

Durante la audiencia, la abogada Kelsi Corkran, representante de los migrantes, argumentó que restringir el acceso al asilo sería ilegal y contrario a la tradición estadounidense de ofrecer refugio a quienes huyen de la persecución.

Por su parte, el Departamento de Justicia defendió la medida como una herramienta necesaria para gestionar aumentos repentinos de migrantes en la frontera. Además, citó precedentes judiciales de la década de 1990, cuando el propio Supremo avaló la intercepción de migrantes haitianos en el mar sin evaluar sus solicitudes de refugio.

La decisión final del alto tribunal podría redefinir el acceso al asilo en Estados Unidos y marcar un nuevo rumbo en la política migratoria en la región.