El medicamento Ozempic, uno de los más populares en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso, comenzará a enfrentar competencia directa tras la expiración de su patente en varios países, lo que permitirá la llegada de versiones genéricas más accesibles.
La patente de la semaglutida, su componente activo, está expirando en mercados clave como India, China y Brasil durante 2026, lo que ya ha detonado una carrera entre farmacéuticas para lanzar alternativas más económicas.
De hecho, al menos cuatro grandes empresas ya tienen preparadas versiones genéricas del medicamento, listas para salir al mercado en cuanto las condiciones regulatorias lo permitan.
La llegada de estos genéricos podría representar un cambio importante en el acceso al tratamiento, ya que se espera una reducción significativa en los precios, ampliando su disponibilidad para millones de pacientes en el mundo.
Sin embargo, el impacto no será igual en todos los países. En Estados Unidos, por ejemplo, la protección de la patente podría extenderse hasta 2031, lo que retrasaría la entrada de versiones genéricas en ese mercado.
El fin de la exclusividad también abre un nuevo escenario para la industria farmacéutica, con una competencia más intensa y la posibilidad de que este tipo de medicamentos, conocidos como GLP-1, se vuelvan mucho más comunes en tratamientos médicos.
Con la caída de la patente, Ozempic deja de ser un producto exclusivo para convertirse en el inicio de una nueva etapa donde el precio, el acceso y la regulación serán factores clave en su expansión global.
