Los aeropuertos de Houston, incluyendo George Bush Intercontinental (IAH) y William P. Hobby, están registrando largas filas y retrasos significativos que han dejado a cientos de pasajeros esperando durante horas.
Aunque autoridades desplegaron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para apoyar en las operaciones, la medida no ha sido suficiente para aliviar la situación. Los agentes están colaborando en tareas básicas como verificación de identidad y control de flujo, pero no pueden sustituir completamente al personal especializado de seguridad aeroportuaria.
El problema principal radica en la falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), derivada del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos. Miles de trabajadores no están recibiendo salario, lo que ha reducido la capacidad operativa en los puntos de revisión.
A esto se suma el aumento en el flujo de viajeros por la temporada de spring break, lo que ha saturado aún más las terminales. En algunos casos, los pasajeros han reportado esperas de hasta cinco horas, pérdida de vuelos y escenas de tensión dentro de los aeropuertos.
Expertos señalan que el despliegue de ICE es solo una solución temporal y que, mientras no se resuelva el conflicto político que mantiene sin financiamiento al Departamento de Seguridad Nacional, las afectaciones podrían continuar.
La situación evidencia la fragilidad del sistema aeroportuario ante la falta de personal clave y deja en claro que las medidas emergentes no son suficientes para contener el problema.
