Investigación mexicana revela diferencias genéticas en el cáncer de piel más común del país

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El análisis genómico de 92 pacientes mexicanos revela que las mutaciones varían según la ascendencia, un hallazgo que podría transformar los tratamientos y la detección oportuna.

Ciudad de México, 18 de febrero de 2026.— Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encabezan una investigación pionera para entender el desarrollo del melanoma acral, el tipo de cáncer de piel más común en el país y responsable de aproximadamente la mitad de los diagnósticos de melanoma a nivel nacional.

El estudio, desarrollado por especialistas del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH) de la UNAM y publicado en la revista Nature, busca esclarecer las causas de este padecimiento que, a diferencia de otros melanomas asociados a la radiación ultravioleta, aparece en palmas de las manos, plantas de los pies y debajo de las uñas, y suele detectarse en etapas avanzadas.

“Desconocemos sus causas y por ello este padecimiento no cuenta con tratamientos específicos. Se le ha investigado poco porque en Europa y Estados Unidos se considera raro por su baja incidencia”, explicó en un boletín Patricia Basurto Lozada, doctorante en Ciencias Biológicas e integrante del proyecto.

En México se registran entre 3 mil y 3 mil 500 nuevos casos de melanoma cada año, de los cuales cerca del 50% corresponde al subtipo acral, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Cancerología (INCan). Esta alta proporción contrasta con lo observado en países europeos y norteamericanos, donde su incidencia es considerablemente menor.

La investigación, que inició hace una década, analizó muestras tumorales de 92 pacientes mexicanos mediante secuenciación genómica. El trabajo se realizó en colaboración con el INCan, el Instituto Nacional de Medicina Genómica, el Instituto Nacional de Cáncer de Brasil, el Wellcome Sanger Institute del Reino Unido y diversas universidades de Estados Unidos y Reino Unido.

Uno de los hallazgos más relevantes indica que las mutaciones genéticas asociadas al desarrollo del melanoma acral varían según la ascendencia de los pacientes. “Se halló que uno de los genes principales que muta y favorece el desarrollo del tumor varía según la ancestría de la persona. Ello es clave para entender por qué la mayoría de las y los pacientes mexicanos no se benefician de las terapias existentes”, señaló Carla Daniela Robles Espinosa, coordinadora del LIIGH.

Los investigadores observaron que pacientes con mayor ascendencia europea presentan con más frecuencia mutaciones en el gen BRAF, para el cual ya existen terapias dirigidas. En contraste, en personas con mayor componente amerindio predominan alteraciones en genes como KIT, para los que aún se encuentran en desarrollo tratamientos específicos.

El análisis también sugiere que el tumor podría originarse en distintos tipos de células pigmentarias, un factor que podría influir en la respuesta a medicamentos. “Sabemos que los diferentes tipos celulares son sensibles a fármacos distintos. Aún lo investigamos, pero ello puede tener implicaciones en el desarrollo de tratamientos”, añadió Robles Espinosa.

Actualmente, el equipo trabaja en modelos experimentales para probar nuevas terapias dirigidas a las características genómicas detectadas en la población mexicana. Para los especialistas, este proyecto subraya la importancia de generar conocimiento científico desde México y para México, en un contexto donde gran parte de los estudios internacionales se basan en poblaciones con perfiles genéticos distintos.

El avance abre la puerta al diseño de estrategias de medicina personalizada que podrían mejorar el pronóstico y la calidad de vida de miles de pacientes en el país.