El empresario Elon Musk presentó una demanda en Estados Unidos contra OpenAI y Microsoft, en la que reclama hasta 134 mil millones de dólares por lo que califica como “ganancias ilícitas” derivadas del desarrollo y comercialización de inteligencia artificial.
De acuerdo con documentos judiciales, Musk sostiene que su financiamiento inicial, apoyo estratégico y respaldo público fueron fundamentales para el crecimiento de OpenAI desde su fundación en 2015. Según su argumentación, tanto OpenAI como Microsoft se beneficiaron económicamente de ese impulso sin reconocerle una compensación justa.
La demanda señala que OpenAI habría generado ingresos estimados entre 65 mil 500 y 109 mil 400 millones de dólares gracias a las aportaciones tempranas de Musk, mientras que Microsoft habría obtenido beneficios adicionales calculados entre 13 mil 300 y 25 mil 100 millones de dólares por su asociación con la empresa de inteligencia artificial.
El caso será analizado por un tribunal federal en Oakland, California, y está previsto que el juicio se lleve a cabo en abril de 2026, donde un jurado determinará si procede o no la reclamación económica del empresario.
Por su parte, OpenAI y Microsoft han rechazado las acusaciones, asegurando que las demandas carecen de fundamento legal y que las decisiones sobre la estructura y comercialización de la empresa se realizaron conforme a la ley.
Este conflicto legal reaviva el debate sobre la transformación de OpenAI, que originalmente nació como una organización sin fines de lucro, y el rumbo comercial que ha tomado la industria de la inteligencia artificial en los últimos años.
