México eleva aranceles al azúcar hasta 210 % para proteger su industria nacional

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Un hombre en bicicleta pasa junto a una plantación de caña de azúcar. Imagen de archivo. EFE/ Ernesto Mastrascusa

El Gobierno de México anunció un drástico incremento en los aranceles a las importaciones de azúcar, que ahora oscilarán entre 156 % y 210.44 % ad-valorem, con el objetivo de proteger a la agroindustria nacional ante la caída de los precios internacionales y la creciente sobreoferta en el mercado interno.

El decreto, publicado en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF) este lunes, modifica la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación. Según el documento, “el arancel de importación vigente para el azúcar, bajo trato de nación más favorecida, no ofrece la protección suficiente a la agroindustria nacional ante la caída de los precios internacionales”.

A partir de este martes, los nuevos aranceles se aplicarán a las importaciones de azúcar provenientes de países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), exceptuando aquellos con los que México mantiene acuerdos comerciales preferenciales.

El decreto justifica la medida señalando que la agroindustria de la caña de azúcar “enfrenta una situación de sobreoferta en el mercado nacional que pone en riesgo la rentabilidad y viabilidad de toda la cadena productiva”. Por ello, el Gobierno federal subraya su compromiso de implementar “mecanismos necesarios que generen estabilidad en los sectores de la industria nacional y eliminen distorsiones en el comercio”.

En detalle, el nuevo esquema tarifario establece un arancel de 210.44 % para productos como el azúcar líquida refinada y el azúcar invertido, mientras que la remolacha azucarera con adición de aromatizantes o colorantes, y con contenido de azúcar superior al 90 %, así como los jarabes aromatizados, estarán gravados con un 156 %.

Esta medida llega pocas semanas después del acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la industria de bebidas azucaradas, en el cual se pactó reducir un 30 % del contenido de azúcar en refrescos, restringir la publicidad dirigida a menores y diferenciar los precios entre bebidas con y sin calorías. Dicho acuerdo permitió mantener el IEPS en 3.08 pesos por litro para bebidas azucaradas y 1.50 pesos para las versiones sin calorías.

México es actualmente uno de los mayores consumidores de refrescos del mundo, con un promedio de 166 litros por persona al año, cifra que ha sido señalada por las autoridades sanitarias como un factor clave en la alta incidencia de obesidad y diabetes tipo 2, principales causas de muerte en el país.

Con estos nuevos aranceles, el Gobierno busca estabilizar el mercado azucarero y asegurar la sostenibilidad del sector productivo nacional frente a las presiones globales.