El Black Friday pierde fuerza en 2025 mientras crecen las compras en línea y el uso de IA

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AME3691. HOUSTON (ESTADOS UNIDOS), 28/11/2025.- Una persona camina frente a una tienda durante el Black Friday (Viernes Negro) en la madrugada de este viernes, en Houston (EE.UU.). EFE/ Carlos Ramírez

El Black Friday de este 2025 llega a Estados Unidos envuelto en un escenario de incertidumbre económica que ha llevado a los consumidores a adoptar una postura más prudente. De acuerdo con estimaciones recientes, el gasto promedio caerá 4 % frente a 2024, reflejo de la preocupación por la inflación persistente y el clima financiero general.

Una encuesta de Deloitte revela que el 82 % de los consumidores planea comprar entre este viernes 28 de noviembre y el Cyber Monday, aunque con carteras más estrechas. Paralelamente, la Federación Nacional de Minoristas calcula que 187 millones de personas realizarán compras durante el periodo festivo que inició el Día de Acción de Gracias.

Sin embargo, el contexto de precios elevados, presiones inflacionarias y la expectativa de un deterioro económico inmediato ha desalentado el entusiasmo: 57 % de los compradores cree que la economía se debilitará en los próximos seis meses. En consecuencia, los estadounidenses proyectan un gasto promedio de 622 dólares, menos que en la temporada anterior.

Aranceles golpean a pequeñas empresas

En el entorno corporativo, los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump a productos chinos continúan afectando al comercio minorista. Si bien algunos han sido suspendidos o cuentan con excepciones, siguen representando una carga importante, especialmente para pequeñas empresas que dependen de la manufactura en China.

La firma DCL Logistics señala que los sectores más afectados incluyen electrónicos, ropa, calzado y artículos del hogar. Un ejemplo es Loftie, fabricante de despertadores inteligentes, cuyo director ejecutivo, Matt Hasset, explicó que este año debieron detener temporalmente la producción ante aranceles de hasta 180 %, lo que los llevó incluso a redirigir ventas hacia otros mercados.

La economista Arora Punit, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, advierte que las grandes cadenas han logrado amortiguar el impacto gracias a compras anticipadas, mientras que las pequeñas compañías enfrentan mayores dificultades. En respuesta, muchas recurren a la llamada “inflación de precios”, reduciendo el tamaño o cantidad de productos sin variar su costo final.

Un Black Friday que ya no es lo que era

Con el paso de los años, el Black Friday ha perdido parte de su significado original como motor crucial de ventas minoristas. Según Punit, el avance del Cyber Monday y la extensión de promociones por una semana o más ha diluido el peso específico del día.

La relevancia de este viernes de descuentos varía entre empresas: para algunas continúa representando una fracción sustancial de sus ingresos anuales, mientras que para otras se ha convertido en un evento de menor impacto.

Internet, redes sociales e IA redefinen las compras

El cambio más visible se ha dado en los hábitos de compra. Las largas filas y tiendas abarrotadas han quedado atrás: las ventas en línea dominaron en Acción de Gracias, alcanzando 6,400 millones de dólares, un 5.3 % más que el año pasado, según Adobe Analytics.

La tecnología también juega un rol creciente. Deloitte indica que los consumidores más jóvenes recurren a influencers (74 %) y a la inteligencia artificial (43 %) para buscar inspiración y descubrir nuevos productos. En general, el 33 % de los compradores planea usar IA generativa, más del doble que en 2024.

Las empresas ya están aprovechando esta tendencia. Desde esta semana, ChatGPT de OpenAI ofrece guías de compra personalizadas basadas en preferencias del usuario y en información de los propios minoristas, una herramienta que promete influir en esta temporada de descuentos.