Una institución desconectada en todos los sentidos: la Conade se queda sin teléfono ni Internet por falta de pago

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La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), dirigida por el ex clavadista y ahora funcionario Rommel Pacheco, protagonizó uno de los episodios más insólitos de la administración pública reciente: se quedó sin servicio de telefonía e Internet por falta de pago.

Lo que en cualquier oficina sería un simple error administrativo, en la institución que maneja los recursos del deporte nacional se convirtió en una radiografía perfecta de lo que muchos empleados ya describen como “un caos interno con uniforme deportivo”.

Corte por morosidad: el colmo de la mala gestión

Según una investigación de la revista Proceso, el corte se produjo el viernes pasado en las oficinas centrales de la Conade, ubicadas al sur de la Ciudad de México.
La empresa Administraciones Kasai, S.A. de C.V., responsable del servicio, retiró equipos y desconectó líneas ante la falta de pago, dejando a la institución literalmente incomunicada durante varias horas.

Fuentes internas aseguran que los adeudos llevan meses sin resolverse y que las advertencias del proveedor fueron ignoradas hasta que decidió desconectar los servicios.

Empleados señalan a directivos por “cuotas” y negligencia

El problema, sin embargo, no se limitó a la factura impaga.
Trabajadores de la Conade denunciaron a Carlos Alberto García López, director de Planeación y Tecnologías de la Información, por su presunta negligencia en la gestión de contratos.
También señalaron a Guillermo Ramírez Franco, subdirector del Deporte, de intentar “cobrar cuotas” al proveedor como condición para liberar los pagos pendientes.

“Nos dejaron sin comunicación, sin Internet, sin nada. Y todavía quieren tapar el problema diciendo que fue una ‘falla técnica’”, comentó un empleado que pidió anonimato.

Una institución desconectada… en todos los sentidos

El episodio no es un hecho aislado. Desde hace meses, la Conade ha estado en el ojo del huracán por su falta de pagos a empleados, la reducción de becas deportivas y el mal manejo de recursos.
La dependencia que debería impulsar al talento deportivo mexicano parece estar más preocupada por su burocracia que por sus atletas.

Resulta paradójico que una institución cuya misión es “elevar la calidad del deporte nacional” no pueda ni mantener al día su servicio de Internet.
Si la Conade no puede coordinar sus propios pagos, ¿cómo se espera que coordine la preparación olímpica del país?

Rommel Pacheco: de los clavados a los tropiezos administrativos

Rommel Pacheco asumió la dirección de la Conade con la promesa de “limpiar” la institución y modernizarla.
Sin embargo, estos episodios han deteriorado rápidamente su imagen.
El corte de servicios no solo expone una falla logística, sino un colapso en la comunicación, la planeación y la rendición de cuentas dentro de su gestión.

En el mundo del deporte, quedarse “sin conexión” puede ser una metáfora; en la Conade, es ya una realidad institucional.

Una metáfora del deporte nacional

La Conade sin Internet es el reflejo perfecto de un sistema deportivo sin rumbo: desorganizado, endeudado y desconectado de la realidad de los atletas.
Mientras México busca destacar en competencias internacionales, la oficina encargada de apoyar ese esfuerzo no logra ni pagar el Wi-Fi.

El problema no es solo técnico. Es estructural.
Y si no hay conexión entre la dirección, los empleados y la ética, no habrá medallas que alcancen para cubrir el papelón.