El exfutbolista mexicano Omar Bravo Tordecillas, ídolo histórico del Club Deportivo Guadalajara, fue ingresado al Complejo Penitenciario de Puente Grande tras ser detenido por su presunta participación en el delito de abuso sexual infantil agravado.
De acuerdo con información de la Fiscalía del Estado de Jalisco, la detención ocurrió el pasado sábado 4 de octubre en el municipio de Zapopan, luego de que se ejecutara una orden de aprehensión emitida por un juez. La denuncia fue presentada ante la Vicefiscalía Especializada en Atención a Niñas, Niños y Adolescentes, instancia encargada de llevar el caso.
Tras su arresto, Bravo fue trasladado al Complejo de Puente Grande, donde quedó bajo resguardo mientras continúa el proceso judicial. Autoridades aclararon que el exjugador no se encuentra en el antiguo penal federal, sino en una de las áreas del complejo penitenciario estatal, que aloja distintos centros de reclusión.
Hasta el momento, el exdelantero figura como imputado y no ha sido declarado culpable, por lo que se mantiene a la espera de la audiencia inicial donde se definirá su situación jurídica. Fuentes cercanas al caso señalaron que podrían existir agravantes que complicarían su proceso, como la posible reiteración del delito o la existencia de otra víctima.
En caso de que la justicia confirme los cargos en su contra, Omar Bravo podría enfrentar una condena de hasta 15 años de prisión, dependiendo de los agravantes que determine el juez de la causa.
Bravo, originario de Los Mochis, Sinaloa, es considerado una de las grandes figuras del fútbol mexicano. Fue campeón con Chivas en el torneo Apertura 2006 y máximo goleador histórico del club, además de haber participado con la Selección Mexicana en los Mundiales de 2006 y 2010.
Su caída en desgracia ha causado conmoción en el medio deportivo y entre los aficionados, quienes han expresado sorpresa y consternación en redes sociales.
El Complejo Penitenciario de Puente Grande ha sido escenario de varios casos emblemáticos en México. En este lugar estuvo recluido Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se fugó en 2001. En los últimos años, las autoridades han reportado diversos operativos dentro del penal, incluyendo decomisos de armas, drogas y teléfonos celulares, lo que refleja los constantes desafíos de seguridad al interior del complejo.
