La Comisión Europea anunció este viernes la imposición de una multa histórica de 2 950 millones de euros contra Google, acusando a la compañía de abusar de su posición dominante en el mercado de la publicidad digital. Se trata de la segunda sanción más alta jamás aplicada por la Unión Europea en materia de competencia.
De acuerdo con la investigación comunitaria, Google favoreció de manera sistemática a su propia plataforma de intercambio publicitario AdX, en detrimento de competidores. Para lograrlo, utilizó su servidor de anuncios DFP y herramientas como Google Ads y DV360, generando ventajas injustas que distorsionaron la competencia en el ecosistema de publicidad online.
La vicepresidenta de la Comisión y responsable de Competencia, Teresa Ribera, aseguró que la compañía debe poner fin a estas prácticas de “autopreferencia” y recordó que cuenta con 60 días para presentar un plan de corrección. En caso de incumplimiento, Bruselas advirtió que podría ordenar medidas más drásticas, incluyendo la venta parcial de su negocio publicitario.
- Google calificó la sanción de “desproporcionada” y anunció que presentará un recurso de apelación. La compañía argumentó que la medida amenaza la viabilidad del ecosistema digital europeo y podría afectar a medios y editores que dependen de su tecnología para monetizar.
- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó la decisión, acusando a la Unión Europea de actuar de forma injusta contra empresas estadounidenses. Incluso amenazó con imponer aranceles de represalia si continúan las sanciones de este tipo.
Esta no es la primera vez que Google enfrenta fuertes sanciones en Europa:
- En 2017, recibió una multa de 2 400 millones de euros por favorecer su comparador de precios en búsquedas.
- En 2018, la Comisión lo sancionó con 4 300 millones de euros por prácticas abusivas con su sistema operativo Android.
Con la nueva resolución, las multas acumuladas contra Google en la UE superan los 11 000 millones de euros en la última década.
La decisión de Bruselas confirma la voluntad de la Unión Europea de reforzar la regulación sobre los gigantes tecnológicos y garantizar condiciones de mercado más justas. El caso promete prolongarse en los tribunales, mientras Google busca revertir la sanción y Estados Unidos prepara una respuesta diplomática y comercial.
