Autoridades federales y estatales informaron el desmantelamiento de cinco almacenes clandestinos con materiales químicos utilizados para la fabricación de drogas sintéticas en los municipios de Culiacán, Cosalá y Elota, como parte de la Operación Búsqueda, Localización y Destrucción de Laboratorios Clandestinos.
El operativo contó con la participación del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General del Estado y la Policía Estatal Preventiva, en un despliegue interinstitucional que buscó frenar la producción de narcóticos en la región.
Durante las acciones, las fuerzas de seguridad localizaron y destruyeron:
- 200 litros de cloro
- 1,200 litros de alcohol bencílico
- 960 litros de un precursor químico indeterminado
- 72 bidones
- Varios tambos, garrafas, tinas y ollas de peltre
Todo el material incautado fue entregado a la Fiscalía General de la República (FGR) y posteriormente destruido conforme a los protocolos establecidos.
Los puntos de almacenamiento se encontraban en zonas rurales de tres municipios sinaloenses:
- Culiacán: comunidad de La Guamuchilera
- Elota: comunidad de Ibonía
- Cosalá: poblados El Ranchito, Santa Ana y Las Amargosas
Este tipo de operativos se han intensificado en los últimos meses en Sinaloa, uno de los estados más golpeados por la presencia del crimen organizado. Apenas semanas atrás, medios locales reportaron la localización de otros laboratorios similares en la misma región, lo que refleja la capacidad de regeneración de estas redes ilícitas.
Las autoridades destacaron que estas acciones buscan golpear la infraestructura criminal, reducir la capacidad de producción de drogas sintéticas y enviar un mensaje de coordinación entre fuerzas federales y estatales en la lucha contra el narcotráfico.
El desmantelamiento de cinco almacenes clandestinos en Sinaloa representa un golpe significativo al crimen organizado, al impedir que toneladas de sustancias químicas se convirtieran en drogas sintéticas destinadas al mercado ilegal. Sin embargo, también subraya el reto constante que enfrentan las autoridades en regiones donde los cárteles mantienen operaciones activas y altamente adaptables
