El Gobierno de Estados Unidos confirmó el despido de 532 empleados de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM), tras una orden directa del presidente Donald Trump, en el marco de su ofensiva contra los medios públicos.
La directora ejecutiva de la USAGM, Kari Lake, anunció en la red X que se trató de una “reducción de personal (RIF)” aplicada a trabajadores federales a tiempo completo, en línea con la instrucción de Trump para “reducir la burocracia federal, mejorar servicios y ahorrar dinero al pueblo estadounidense”.
La USAGM supervisa seis entidades, entre ellas Voice of America, que cada semana transmite noticias e información a 427 millones de personas en todo el mundo.
Lake defendió la medida, asegurando que la agencia tenía un funcionamiento “muy deficiente” y que se tomarán nuevas acciones “para difundir la verdad a personas que viven bajo gobiernos comunistas, asesinos y regímenes tiránicos”.
No es la primera acción de la Administración Trump contra medios públicos. A inicios de su nuevo mandato, el presidente ordenó reducir al mínimo Voice of America y, en julio, el Congreso de mayoría republicana aprobó el recorte de más de mil millones de dólares en fondos para la Corporación de Radiodifusión Pública (CPB), que financia a la NPR y al PBS.
