La situación legal de Julio César Chávez Jr. se complica. Su abogado, Rubén Fernando Benítez Álvarez, declaró que el boxeador podría enfrentar una condena de entre cuatro y ocho años de prisión, derivada de los delitos que se le imputan.
El hijo del histórico campeón mexicano fue deportado desde Estados Unidos el pasado 19 de agosto y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 11 en Hermosillo, Sonora. Allí permanece bajo prisión preventiva justificada, mientras se desarrolla el proceso en su contra.
La Fiscalía General de la República lo señala por delincuencia organizada y tráfico de armas, cargos que se remontan a una orden de aprehensión emitida en 2023. Las investigaciones apuntan a presuntos vínculos con grupos criminales y a la posesión de armamento de uso exclusivo del Ejército.
Durante la última audiencia, un juez otorgó tres meses más de plazo para la investigación complementaria, decisión que la defensa consideró necesaria para reunir pruebas, pero también calificó de “especulativa” respecto a los señalamientos actuales.
De confirmarse su culpabilidad, la pena podría ser de 4 a 8 años, aunque especialistas advierten que, dependiendo de cómo se apliquen los cargos por delincuencia organizada, las sanciones podrían alcanzar hasta 20 años de prisión.
Este proceso marca un nuevo capítulo en la vida de Chávez Jr., cuya trayectoria boxística se ha visto eclipsada por problemas legales y personales. Mientras se define su situación jurídica, el exboxeador permanece en Hermosillo, a la espera de la próxima audiencia que podría decidir si es vinculado a proceso formalmente.
