Gobierno de Trump reporta más de 300 mil migrantes detenidos en seis meses y presume caída récord en cruces ilegales

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La Administración de Donald Trump anunció este lunes que ha detenido a más de 300 mil migrantes indocumentados desde su regreso a la presidencia en enero de este año. Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el 70% de los detenidos tienen antecedentes criminales o cargos previos, aunque las cifras aún no han sido verificadas de manera independiente.

“Eliminamos las amenazas más peligrosas para nuestras comunidades y estamos devolviendo a estas personas a sus países”, señaló Leavitt, quien calificó las cifras como “un éxito en toda regla”.

Refuerzo de la política migratoria

Desde su regreso al poder, Trump ha impulsado una nueva etapa de su política migratoria restrictiva, fortaleciendo al ICE y promoviendo una campaña de deportación masiva. Como parte de esta estrategia, ha limitado las liberaciones bajo “parole” y ampliado el uso de centros de detención migratoria.

Cruces ilegales caen a mínimos históricos

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó que durante julio de 2025 se registraron apenas 24 mil 628 encuentros fronterizos en todo el país, la cifra más baja desde que se tienen registros.

En la frontera sur con México, las detenciones alcanzaron apenas 4 mil 601 casos, un 92% menos que en julio de 2024, cuando se contabilizaron 56 mil 400 encuentros.

“Se acabaron las excusas. Se acabaron las liberaciones. Hemos puesto a los cárteles a la defensiva y recuperado nuestra frontera”, declaró Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional.

Denuncian abusos en centros de detención

Mientras el Gobierno presume el endurecimiento de sus políticas, organizaciones pro derechos humanos han alzado la voz ante supuestas violaciones al debido proceso y condiciones precarias en centros como el conocido ‘Alligator Alcatraz’, ubicado en los Everglades de Florida.

“Se están deteniendo personas sin garantías legales básicas, con procesos exprés y en condiciones inhumanas”, denunció un portavoz de Human Rights Watch.