Cancelan partido de la Copa Sudamericana en Argentina por graves incidentes de violencia

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Fanáticos de Independiente y la Universidad de Chile se enfrentan este miércoles en una tribuna del Estadio Libertadores der América de la ciudad argentina de Avellaneda con graves consecuencias que obligaron a la cancelación del partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

La violencia en el Estadio Libertadores de América, en Avellaneda, Buenos Aires, obligó a cancelar el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente de Argentina y Universidad de Chile, luego de que fanáticos de ambos equipos protagonizaran disturbios con piedras, palos e incluso trozos de concreto.

El árbitro uruguayo Gustavo Tejera suspendió el encuentro al minuto 48, cuando el marcador estaba empatado 1-1. Minutos más tarde, la Conmebol emitió un comunicado confirmando la cancelación definitiva “en función de la falta de garantías de seguridad por parte del club local y de las autoridades de seguridad”.

El inicio de la violencia

Los incidentes comenzaron al final del primer tiempo, cuando hinchas de Universidad de Chile, ubicados en la tribuna Bochini Alta, comenzaron a arrojar butacas y bloques de cemento hacia la zona baja, donde estaban los aficionados del “Rojo”.

Testigos reportaron que también se lanzaron palos, mampostería y hasta inodoros completos. La tardía reacción policial permitió que el enfrentamiento escalara y derivara en escenas de pánico, con aficionados chilenos saltando desde varios metros de altura para escapar.

Heridos y detenidos

Según fuentes de Independiente, al menos 10 personas resultaron heridas, tres de ellas en estado grave. Uno de los heridos, aficionado de la Universidad de Chile, fue trasladado en estado crítico a un hospital cercano.

La policía argentina informó que 90 personas fueron detenidas y que unos 300 seguidores del conjunto chileno permanecen demorados para identificación.

Sanciones en camino

La Conmebol anunció que el caso será elevado a sus Órganos Judiciales y a la Comisión Disciplinaria, que evaluará sanciones tanto al club local como al visitante por los hechos de violencia.

El episodio revive el debate sobre la seguridad en el fútbol sudamericano y pone en entredicho la organización de futuros encuentros internacionales en territorio argentino.