La disputa nacional por la redistribución de distritos electorales entró este jueves en un nuevo capítulo, cuando la Legislatura de California avanzó en la aprobación de un plan que podría darle al Partido Demócrata cinco escaños adicionales en la Cámara de Representantes para 2026.
La medida responde al movimiento liderado por el presidente estadounidense Donald Trump en Texas, donde los republicanos aprobaron un mapa que les aseguraría al menos cinco nuevos escaños, principalmente en distritos con fuerte presencia de comunidades latinas y afroamericanas.
Newsom vs. Trump
El gobernador de California, Gavin Newsom, encabezó la respuesta al plan republicano. En su cuenta de X acusó a Trump de “suprimir el voto” y de recurrir a la manipulación de distritos para mantenerse en el poder.
Newsom, considerado posible aspirante presidencial en 2028, recordó que los nuevos límites electorales suelen definirse cada diez años con base en el censo, pero defendió la necesidad de contrarrestar lo que calificó como un “fraude electoral” republicano.
“Cuidado Donald Trump, tu plan de fraude electoral está a punto de desmoronarse”, advirtió el gobernador demócrata.
Un choque de modelos
El contraste entre California y Texas es evidente: mientras que el estado sureño ya avanza sin trabas hacia la ratificación de su nuevo mapa bajo el liderazgo del gobernador Greg Abbott, en California la situación es más compleja.
Desde 2010, los mapas electorales en el “Estado Dorado” están a cargo de la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos de California (CCRC), una entidad independiente creada para evitar el sesgo partidista.
Para implementar su plan, Newsom y los legisladores demócratas necesitan someter la propuesta a votación ciudadana y aprobarla específicamente para las elecciones de 2026, 2028 y 2030. Después de ese periodo, volvería a aplicarse el sistema tradicional de la CCRC.
El costo y las críticas
El proyecto ha despertado cuestionamientos sobre los costos de organizar elecciones especiales en un momento en el que California atraviesa recortes presupuestales.
Por su parte, los republicanos de Texas han dejado claro que su objetivo es “mejorar el desempeño político” del partido, como reconoció el legislador estatal Todd Hunter, autor del plan de nuevos mapas.
Batalla abierta en tribunales
Los demócratas texanos anticiparon que llevarán el caso a los tribunales, mientras que en California la Corte Suprema estatal ya permitió que los demócratas avancen con su propuesta tras desestimar un recurso de la minoría republicana.
Además, Newsom ha recaudado más de seis millones de dólares en apenas una semana para financiar la campaña a favor de los nuevos mapas.
El resultado de esta pugna será crucial para las elecciones de medio término de 2026, que definirán el control de la Cámara de Representantes y marcarán el rumbo político de cara a la contienda presidencial de 2028.
