Corrupción en la frontera: dos agentes aduaneros de EE. UU. se declaran culpables de permitir el ingreso de drogas desde México

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Foto: AP

La seguridad fronteriza de Estados Unidos ha recibido un duro golpe tras la declaración de culpabilidad de dos agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), acusados de permitir el paso de toneladas de drogas desde México a través de los puertos de entrada de Tecate y Otay Mesa, en California.

Los implicados, Jesse Clark Garcia y Diego Bonillo, admitieron ante un tribunal federal haber colaborado con organizaciones delictivas para facilitar el cruce de cargamentos que incluían fentanilo, cocaína y metanfetamina.

Según las investigaciones del Departamento de Justicia y el FBI:

  • Los agentes manipulaban los sistemas de inspección para permitir el paso de vehículos con drogas sin revisión.
  • Utilizaban emojis a través de mensajes de texto encriptados para alertar a los traficantes sobre los horarios y carriles “seguros”.
  • Bonillo confesó haber dejado pasar al menos 75 kg de fentanilo, mientras que Garcia facilitó múltiples cargamentos durante más de dos años de operación encubierta.
  • Los sobornos les permitieron financiar viajes internacionales, adquirir propiedades y vehículos de lujo en EE. UU. y México.
AgenteCargo declarado culpableSentencia esperada
Jesse Clark GarciaConspiración para traficar drogasSentencia: 26 de septiembre
Diego BonilloConspiración y ayuda al contrabandoSentencia: 7 de noviembre

Ambos enfrentan penas que podrían alcanzar cadena perpetua, dependiendo de la decisión final del juez.

Este incidente se suma a una preocupante lista de agentes fronterizos involucrados en actividades criminales, incluyendo:

  • Leonard Darnell George (CBP San Ysidro), condenado por permitir cruces de droga y migrantes.
  • Emanuel Isac Celedon (CBP Laredo), sentenciado por aceptar sobornos del Cártel del Noreste.

Estos casos evidencian una red de corrupción creciente que vulnera la seguridad nacional y pone en riesgo a miles de ciudadanos a ambos lados de la frontera.

El Departamento de Justicia declaró que estos actos son una traición directa al juramento de servicio y reiteró que ningún funcionario está por encima de la ley. Asimismo, el fiscal federal Randy Grossman advirtió que se intensificarán los controles internos en CBP y se reforzará la vigilancia sobre sus agentes.