Una investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lanzó una alerta sobre los peligros de ciertos hongos microscópicos, cuyas toxinas pueden causar enfermedades graves como el cáncer de hígado si se consumen de manera prolongada.
Durante un simposio sobre salud alimentaria, la científica Lilia Cedillo, experta en microbiología y micología, explicó que las micotoxinas, sustancias tóxicas producidas por hongos como Aspergillus, Fusarium y Penicillium, son frecuentes en productos como el maíz, el arroz, los frutos secos y el café cuando no se almacenan adecuadamente.
“Las aflatoxinas son las micotoxinas más estudiadas y peligrosas. Son altamente cancerígenas y están vinculadas directamente con el desarrollo de hepatocarcinoma (cáncer de hígado)”, indicó Cedillo.
Un enemigo invisible
La investigadora subrayó que estos compuestos no alteran el sabor, olor ni apariencia de los alimentos, lo que los hace especialmente riesgosos, ya que pueden consumirse sin que las personas se den cuenta.
Aunque México tiene normas para regular la presencia de micotoxinas en alimentos, Cedillo alertó que la vigilancia sanitaria es aún limitada, sobre todo en zonas rurales y mercados informales.
¿Cómo prevenir la exposición?
Para evitar el riesgo, la UNAM recomienda:
- Revisar que cereales, granos y semillas estén bien almacenados y sin humedad.
- Evitar consumir productos visiblemente mohosos.
- No reutilizar alimentos fermentados o rancios.
- Adquirir productos en establecimientos que cumplan con normas sanitarias.
Además, llamó a las autoridades a reforzar la regulación y los controles en la cadena alimentaria, y pidió campañas de información dirigidas a productores y consumidores.
