El Senado de la República aprobó este martes la conocida como «Ley Silla», una reforma que busca garantizar que los trabajadores de diversos sectores, especialmente aquellos que laboran en establecimientos comerciales o en servicios al público, cuenten con un asiento adecuado durante su jornada laboral.
Con 84 votos a favor, 9 en contra y 5 abstenciones, la legislación fue avalada en lo general y en lo particular, por lo que será enviada al Ejecutivo Federal para su promulgación y entrada en vigor. La iniciativa, que ha sido objeto de debate, establece que los empleadores deberán proporcionar sillas a sus empleados para prevenir problemas de salud asociados con largas horas de pie.
Puntos clave de la «Ley Silla»
- Cobertura: Aplica a trabajadores que realizan actividades prolongadas en una posición fija, como cajeros, recepcionistas y empleados en tiendas de autoservicio.
- Obligaciones del empleador: Proveer asientos ergonómicos que permitan un descanso adecuado y promuevan la salud ocupacional.
- Multas: En caso de incumplimiento, los empleadores podrían enfrentar sanciones económicas y administrativas.
Reacciones mixtas
La aprobación de la ley ha generado posturas encontradas. Por un lado, organizaciones de derechos laborales celebraron la medida como un avance en las condiciones de trabajo en México. “Es un paso importante para dignificar a los empleados y proteger su salud”, señaló un representante sindical.
Sin embargo, sectores empresariales expresaron preocupación por los costos adicionales que esta normativa podría implicar. “Nos enfrentamos a una sobrecarga de regulaciones que dificultan la operación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas”, indicó un portavoz del sector privado.
Siguiente paso
La «Ley Silla» ahora está en manos del Presidente de la República, quien tendrá que promulgarla en el Diario Oficial de la Federación para que sea oficial. Se espera que entre en vigor 90 días después de su publicación.