Ucrania golpea el «Amazon ruso»: ataque con drones incendia almacén de Wildberries

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Ucrania lanzó una de las mayores ofensivas con drones contra territorio ruso desde el inicio de la guerra, alcanzando un centro logístico de Wildberries, la principal plataforma de comercio electrónico de Rusia, mientras Moscú aseguró haber interceptado 635 drones durante la noche del domingo.

El ataque impactó un almacén de Wildberries ubicado en la región de Samara, a unos 800 kilómetros de la frontera con Ucrania. Tras la explosión, un incendio de gran magnitud consumió parte de las instalaciones y una densa columna de humo fue visible a varios kilómetros de distancia. Videos difundidos en redes sociales mostraron el fuego extendiéndose por el complejo logístico.

El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa aérea derribaron 635 drones ucranianos durante la ofensiva, una de las cifras más altas reportadas por Moscú desde que comenzó el conflicto. No obstante, las autoridades reconocieron que algunos aparatos lograron impactar objetivos estratégicos.

Además del almacén de Wildberries, las autoridades rusas reportaron daños en infraestructura industrial y edificios residenciales en distintas regiones del país. En la ciudad de Engels, un dron impactó un inmueble habitacional, mientras que otras zonas registraron afectaciones derivadas de los ataques.

La ofensiva forma parte de una estrategia con la que Ucrania busca afectar la infraestructura logística y económica rusa. En las últimas semanas, varios centros de distribución de Wildberries han sido blanco de ataques, debido a que, según Kiev, estas instalaciones podrían desempeñar un papel importante en las cadenas de suministro utilizadas por Rusia durante la guerra.

En respuesta, Rusia lanzó una nueva oleada de drones contra territorio ucraniano. Las autoridades de Kiev informaron que varias ciudades fueron atacadas durante la madrugada, dejando daños materiales y víctimas civiles.

El intercambio de ataques evidencia una nueva fase del conflicto, en la que ambos países han intensificado el uso de drones de largo alcance para golpear objetivos ubicados a cientos de kilómetros del frente de batalla, incrementando la presión sobre infraestructura estratégica y centros urbanos.