Sinaloa quedó nuevamente sin gobernador en funciones luego de que el Congreso del estado aprobara la licencia de Rubén Rocha Moya, quien volvió a separarse del cargo apenas poco más de un día después de haber retomado la gubernatura.
La Diputación Permanente avaló por unanimidad la solicitud presentada por Rocha Moya para separarse temporalmente y por tiempo indefinido del Poder Ejecutivo estatal. Con ello, el Congreso deberá definir ahora quién asumirá como gobernador o gobernadora interina.
Rocha había regresado al cargo el viernes 21 de agosto, después de permanecer 112 días fuera de funciones. En su reaparición afirmó que volvía para concluir su mandato y defendió que no existían elementos suficientes para responsabilizarlo de algún delito.
Sin embargo, al día siguiente presentó una nueva licencia por más de 30 días, sin detallar públicamente las razones específicas de su decisión. La rapidez del cambio generó cuestionamientos y profundizó la incertidumbre política en el estado.
El expediente fue enviado a la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación, encargada de preparar el procedimiento para definir a la persona que quedará al frente del Ejecutivo.
El Congreso convocó a un periodo extraordinario que comenzará este lunes 24 de agosto. Algunos reportes señalan que la designación podría concretarse ese mismo día, aunque otras versiones ubican la votación definitiva para el martes 25, por lo que la fecha exacta aún está sujeta a confirmación oficial.
Entre los nombres mencionados como posible relevo aparece Yeraldine Bonilla Valverde, secretaria General de Gobierno, aunque hasta el momento no existe una designación formal.
La nueva salida de Rocha Moya ocurre además en medio de una fuerte presión política. Su regreso a la gubernatura había provocado críticas incluso dentro de Morena, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum y otros dirigentes del partido se deslindaron de su decisión de retomar el cargo.
El episodio deja una escena poco común: Rocha permaneció más de tres meses con licencia, regresó asegurando que terminaría su administración y, menos de 48 horas después, volvió a abandonar el puesto.
Ahora la atención está puesta en el Congreso de Sinaloa, que deberá resolver quién asumirá el gobierno estatal y bajo qué condiciones se mantendrá la conducción política de la entidad mientras continúe vigente la licencia de Rocha Moya.
