Colombia enfrenta una grave emergencia tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado la mañana de este lunes 10 de agosto, que ha dejado al menos 111 personas fallecidas y decenas de heridos, mientras los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.
El fuerte movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue percibido en amplias zonas del país, incluyendo Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó. La intensidad fue tal que también pudo sentirse en partes de Ecuador y Panamá.
Los reportes preliminares dan cuenta de decenas de edificios colapsados y alrededor de mil 575 viviendas afectadas. Centros de salud, escuelas, carreteras y aeropuertos también registraron daños, complicando las labores para llegar a algunas de las comunidades más golpeadas.
Ante la magnitud de la emergencia, autoridades colombianas desplegaron cuerpos de rescate y activaron mecanismos especiales para coordinar la atención médica, búsqueda de desaparecidos y asistencia a las familias damnificadas. Desde Bogotá también fueron movilizados especialistas para reforzar los trabajos en las zonas afectadas.
Una de las principales preocupaciones es la posibilidad de que todavía existan personas atrapadas bajo estructuras derrumbadas. Rescatistas trabajan contrarreloj, mientras se realizan inspecciones para determinar qué edificios pueden representar un riesgo adicional para la población.
El sismo también provocó afectaciones en la movilidad. Derrumbes y daños en carreteras han dificultado el acceso a algunas localidades, mientras que varios aeropuertos tuvieron que ser inspeccionados antes de poder normalizar sus operaciones.
A la emergencia se suma una serie de réplicas registradas después del terremoto principal, por lo que las autoridades pidieron a los habitantes evitar construcciones dañadas y mantenerse atentos únicamente a información oficial.
México también permanece pendiente de la emergencia. Autoridades consulares dieron seguimiento a reportes sobre decenas de estudiantes mexicanos que se encontraban en la zona de Armenia tras el terremoto.
El balance de víctimas continúa siendo preliminar y podría aumentar conforme los equipos de rescate ingresen a comunidades aisladas y avancen en la revisión de edificios colapsados.
El terremoto de magnitud 7.4 se perfila como uno de los movimientos sísmicos más destructivos registrados en Colombia en las últimas décadas, dejando una jornada marcada por rescates, evacuaciones y cuantiosos daños materiales.
