El sector agropecuario mexicano celebró la decisión del gobierno de Estados Unidos de reabrir de manera gradual la frontera para la importación de ganado en pie procedente de México, una medida que representa un importante alivio para miles de productores que durante más de un año enfrentaron pérdidas económicas por las restricciones sanitarias impuestas debido al gusano barrenador del ganado.
La reapertura comenzará por el puerto fronterizo de Douglas, Arizona, considerado uno de los principales puntos de exportación de ganado mexicano hacia el mercado estadounidense. Conforme avancen las evaluaciones sanitarias y se mantenga el control de la plaga, otros cruces fronterizos serán habilitados de manera escalonada.
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) calificó la decisión como un avance significativo para la recuperación del sector pecuario, al destacar que es resultado del trabajo coordinado entre productores, autoridades sanitarias y los gobiernos de México y Estados Unidos para fortalecer las medidas de vigilancia epidemiológica.
Entre las entidades que se perfilan como las más beneficiadas por la reapertura se encuentran Chihuahua y Sonora, principales exportadoras de ganado en pie, además de Durango, Coahuila y Tamaulipas, estados donde la actividad ganadera representa una fuente importante de empleo y desarrollo económico.
Durante el periodo en que permaneció cerrada la frontera, los productores enfrentaron pérdidas millonarias debido a la imposibilidad de exportar alrededor de 90 mil a 150 mil cabezas de ganado al mes, lo que provocó afectaciones en la cadena de comercialización y un incremento en los costos de mantenimiento del hato ganadero.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la reapertura como una noticia positiva para el campo mexicano y aseguró que continuará la coordinación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para mantener las medidas sanitarias que permitan evitar nuevos brotes del gusano barrenador.
Como parte de la estrategia binacional para contener la plaga, ambos países mantienen campañas de inspección sanitaria, control del movimiento de animales y liberación de moscas estériles, una técnica utilizada para reducir la reproducción del insecto responsable de afectar al ganado.
Aunque la noticia fue recibida con entusiasmo por las organizaciones ganaderas, el sector reconoció que el reto ahora será conservar los estándares sanitarios exigidos por Estados Unidos para garantizar que las exportaciones continúen sin nuevas suspensiones y recuperar gradualmente el mercado perdido durante los meses de restricciones.
