El Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Ciudad de México para la Copa Mundial de la FIFA 2026, volverá a ocupar un lugar privilegiado en la historia del futbol al convertirse en el primer estadio del mundo en albergar partidos inaugurales de tres Copas del Mundo.
Este 11 de junio de 2026, cuando México y Sudáfrica salten al terreno de juego para disputar el encuentro inaugural del torneo, el emblemático recinto del sur de la capital mexicana alcanzará una marca sin precedentes que lo consolidará como uno de los escenarios más importantes en la historia del deporte.
La casa de Pelé y Maradona
El Azteca ya fue protagonista de dos momentos legendarios del futbol mundial. En 1970, vio coronarse a la selección de Brasil liderada por Pelé, considerada una de las mejores de todos los tiempos. El astro brasileño levantó allí su tercera Copa del Mundo tras derrotar 4-1 a Italia en una final inolvidable.
Dieciséis años después, en 1986, el estadio fue testigo de otra obra maestra. Diego Armando Maradona condujo a Argentina al título mundial y dejó grabada para siempre su huella con dos de las jugadas más recordadas de la historia: el polémico gol de «La Mano de Dios» y el denominado «Gol del Siglo» frente a Inglaterra.
La coincidencia de que Pelé y Maradona, considerados por muchos los dos máximos íconos del futbol mundial, alcanzaran la gloria en el mismo escenario ha convertido al Azteca en un auténtico santuario del deporte.
Un escenario para las grandes leyendas
Desde su inauguración en 1966, el estadio ha sido escenario de encuentros históricos y ha recibido a algunas de las mayores figuras del futbol internacional.
Por su césped han pasado nombres como Franz Beckenbauer, Eusebio, Ronaldinho, Iker Casillas, Sergio Ramos e Iván Zamorano, entre muchas otras estrellas que dejaron su huella en el inmueble.
También fue sede de la final de la Copa Confederaciones de 1999, cuando México derrotó a Brasil ante una afición que abarrotó las tribunas.
Renovado para un nuevo capítulo
Con modernas mejoras en infraestructura, iluminación, sonido y superficie de juego, el Estadio Azteca se encuentra listo para escribir una nueva página en su rica historia.
Además del partido inaugural entre México y Sudáfrica, el inmueble albergará otros encuentros de la fase de grupos, incluyendo el duelo entre Colombia y Uzbekistán, así como el compromiso entre México y la República Checa.
A casi seis décadas de su apertura, el coloso mexicano vuelve a colocarse en el centro de la atención mundial. Un estadio que ha visto coronarse a los más grandes, que ha sido escenario de momentos inolvidables y que ahora se convierte en el único recinto capaz de presumir tres Copas del Mundo en su historia.
El Azteca no solo es un estadio. Es un símbolo del futbol mundial.
