La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, pidió explicaciones a Estados Unidos luego de que la firma estadounidense Anthropic suspendiera el acceso a sus modelos más avanzados de inteligencia artificial, una medida que la empresa atribuyó a una directiva de control de exportaciones emitida por la administración del presidente Donald Trump.
Durante una rueda de prensa, Katayama señaló que “Estados Unidos, el país directamente implicado, debería dar explicaciones” sobre la suspensión, de acuerdo con información difundida por el medio económico Nikkei.
La funcionaria japonesa reconoció que los riesgos asociados al uso de modelos avanzados de IA podrían estar aumentando, por lo que llamó a acelerar los trabajos de coordinación entre gobiernos, empresas tecnológicas e instituciones involucradas.
“Los riesgos podrían estar aumentando, debemos acelerar el trabajo”, afirmó.
La declaración coincidió con una visita a Tokio del CEO de OpenAI, Sam Altman. Katayama también informó que sostendrá reuniones con ejecutivos de OpenAI y de la japonesa SoftBank para analizar mecanismos que permitan enfrentar los riesgos derivados del desarrollo y uso de inteligencia artificial avanzada.
De acuerdo con Anthropic, la decisión fue tomada tras recibir una orden de última hora relacionada con motivos de seguridad nacional. La compañía explicó que la directiva le obligaba a impedir el acceso a sus nuevos servicios a personas extranjeras, tanto fuera de Estados Unidos como dentro del propio territorio estadounidense.
La empresa indicó que la instrucción llegó la tarde del viernes y que, para cumplir con la medida de forma inmediata, optó por suspender por completo el acceso a Fable 5 y Mythos 5 para todos sus clientes.
No obstante, durante el fin de semana, Katayama publicó en redes sociales que no había “cambios” respecto a los derechos de uso otorgados al gobierno japonés y a ciertas instituciones financieras, conforme a un acuerdo previo entre su oficina y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El caso abre un nuevo frente de tensión en torno al control de tecnologías de inteligencia artificial avanzada, en un contexto internacional marcado por preocupaciones sobre seguridad nacional, competencia tecnológica y regulación de modelos de alto impacto.
