El cantante de regional mexicano Gerardo Ortiz fue vetado para presentarse en Querétaro luego de que autoridades estatales endurecieran las medidas contra espectáculos relacionados con narcocorridos y contenidos que hagan apología del crimen organizado.
La decisión surge tras la polémica generada por la interpretación de canciones vinculadas con narcotráfico y violencia durante presentaciones recientes en ferias y eventos masivos. El gobierno estatal reiteró que no permitirá espectáculos que promuevan mensajes relacionados con actividades delictivas, especialmente en espacios públicos donde asisten familias y menores de edad.
Gerardo Ortiz es uno de los exponentes más conocidos del género de corridos y narcocorridos dentro de la música regional mexicana. A lo largo de su carrera ha interpretado temas inspirados en figuras y organizaciones criminales, situación que constantemente ha generado críticas y controversias.
El caso también revive los problemas legales que el cantante enfrentó en Estados Unidos por su relación con conciertos organizados por promotores presuntamente vinculados al crimen organizado. En investigaciones federales estadounidenses, Ortiz reconoció haber participado en eventos asociados con personas sancionadas por presuntos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, aunque posteriormente colaboró con autoridades y el FBI.
La medida tomada en Querétaro forma parte de una tendencia que se ha extendido en varios estados del país. Entidades como Michoacán, Nayarit, Aguascalientes y Quintana Roo también han impulsado restricciones para limitar la interpretación de narcocorridos en conciertos, palenques y ferias regionales.
Las autoridades estatales argumentan que estas canciones pueden contribuir a normalizar la violencia y fortalecer la llamada narcocultura entre jóvenes y adolescentes. Sin embargo, la decisión también ha generado debate sobre los límites de la libertad de expresión artística y el papel de la música dentro de la cultura popular mexicana.
Mientras algunos sectores apoyan las restricciones como una medida para combatir la violencia y la glorificación del crimen, otros consideran que prohibir artistas o canciones representa un acto de censura que no resuelve el problema de fondo.
Pese a las controversias, Gerardo Ortiz mantiene una importante base de seguidores tanto en México como en Estados Unidos, aunque el endurecimiento de las restricciones podría afectar futuras presentaciones del cantante en diferentes estados del país.
