El senador Gerardo Fernández Noroña fue increpado por comensales mientras se encontraba en un restaurante del centro de la Ciudad de México, en un hecho que se viralizó rápidamente en redes sociales.
De acuerdo con los reportes, una persona lo confrontó directamente al llamarlo “narco”, lo que provocó que el legislador respondiera. Minutos después, otros comensales que se encontraban en el lugar comenzaron a gritarle desde una mesa, generando un ambiente de tensión dentro del establecimiento.
Ante la situación, el senador decidió retirarse del restaurante acompañado de su equipo, sin que se reportara intervención directa por parte del personal del lugar.
Tras el incidente, Fernández Noroña fijó postura a través de sus redes sociales, donde aseguró que su visita transcurrió con normalidad y que el conflicto ocurrió al momento de salir.
“Me fue muy bien en El Cardenal. Al salir, un tipo me dice narco, lo encaró y una mesa que estuvo silenciosa todo el desayuno -una hora- cobardemente empezó a gritar y los medios lo traen”, escribió.
El legislador también acusó que este tipo de hechos están siendo amplificados para generar un clima de confrontación en su contra, señalando que existe una intención de promover agresiones hacia su persona.
Asimismo, vinculó el contexto del incidente con la situación política actual, haciendo referencia a la presión internacional derivada de investigaciones en Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa, lo que, dijo, ha generado un ambiente más tenso.
En sus declaraciones, Noroña aseguró que su movimiento enfrentará estas situaciones en distintos frentes, incluyendo el político, electoral y moral, y afirmó que no se dejarán intimidar.
El caso ha generado una fuerte conversación en redes sociales, donde usuarios se dividen entre quienes condenan las agresiones en espacios públicos y quienes respaldan las críticas hacia figuras políticas.
Este tipo de episodios refleja el nivel de polarización política en el país, donde las diferencias ideológicas cada vez se trasladan más a la vida cotidiana.
Hasta el momento, el incidente no ha derivado en acciones legales, pero continúa generando reacciones tanto en el ámbito político como entre la ciudadanía.
