El presidente estadounidense advirtió que las jugadoras podrían enfrentar represalias al regresar a su país tras ser calificadas de “traidoras” por no cantar el himno nacional en la Copa de Asia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al Gobierno de Australia conceder asilo a la selección femenil de futbol de Irán, que participa en la Copa de Asia, ante el riesgo de represalias si las jugadoras regresan a su país.
A través de un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario instó al primer ministro australiano, Anthony Albanese, a permitir que las futbolistas permanezcan en territorio australiano. “Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales ASILO”, escribió.
Trump añadió que Estados Unidos estaría dispuesto a recibir a las deportistas en caso de que el gobierno australiano no acceda a brindarles refugio.
La controversia surge luego de que las jugadoras iraníes fueran acusadas de traición por autoridades de Teherán tras no cantar el himno nacional durante su debut en el torneo frente a Corea del Sur el pasado lunes.
Aunque el equipo sí entonó el himno en sus siguientes encuentros, la selección concluyó su participación en la competición el domingo 8 de marzo y, en principio, tiene previsto regresar a Irán en una fecha aún no confirmada.
Las declaraciones de Trump se producen además en un contexto de tensiones militares en Medio Oriente, con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán intensificándose en las últimas semanas.
Hasta ahora, ni el primer ministro Anthony Albanese ni el ministro de Inmigración, Tony Burke, han emitido comentarios oficiales sobre la solicitud. Por su parte, la ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, evitó pronunciarse directamente sobre el tema durante una entrevista con un medio público.
Diversas organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la situación de las jugadoras y el posible riesgo que enfrentarían si regresan a su país. Asimismo, el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO para Asia y Oceanía pidió a las autoridades garantizar la seguridad y protección de las deportistas.
La clasificación de la selección iraní a la Copa de Asia Femenil, la primera desde 2002, ha sido celebrada por activistas que defienden la igualdad de género, en un contexto donde las mujeres en Irán enfrentan fuertes restricciones sociales, como la obligación de portar velo en espacios públicos.
Mientras continúa la incertidumbre sobre el futuro del equipo, el caso ha abierto un debate internacional sobre derechos humanos, deporte y protección a atletas en contextos políticos restrictivos.
