LeBron James volvió a grabar su nombre en letras doradas dentro de la NBA. Este sábado, el veterano de Los Ángeles Lakers se convirtió en el jugador con más partidos disputados en la historia de la liga, alcanzando los 1,612 encuentros de temporada regular.
El hito llegó durante el duelo ante el Orlando Magic, donde “King James” superó la marca que hasta ahora compartía con Robert Parish, consolidando aún más su legado en el baloncesto profesional.
A sus 41 años y en su temporada número 23, LeBron sigue siendo una pieza clave en los Lakers. Bajo la dirección de JJ Redick, el equipo buscaba su novena victoria consecutiva con el histórico alero como titular.
A lo largo de su carrera, James ha dejado huella en cada franquicia donde jugó: 548 partidos con Cleveland en su primera etapa, 294 con Miami, 301 en su regreso a los Cavaliers y 469 con los Lakers.
Lejos de ser solo una figura simbólica, mantiene un rendimiento competitivo con promedios de 21.3 puntos, 5.8 rebotes y 6.9 asistencias esta temporada.
Fiel a su estilo, el propio LeBron restó importancia al récord, señalando que no persigue marcas individuales, sino que estas llegan como consecuencia de su constancia y amor por el juego.
Con este nuevo logro, James no solo amplía su legado, sino que reafirma algo que parece desafiar el paso del tiempo: su impacto en la NBA sigue más vivo que nunca.
