Gasolina en EE.UU. rebasa los 4 dólares por galón en medio de tensiones energéticas globales

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El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos volvió a superar los 4 dólares por galón, alcanzando los 4.018 dólares el pasado 30 de marzo de 2026, su nivel más alto desde agosto de 2022. El incremento está estrechamente ligado a la volatilidad en el mercado energético tras el conflicto en Irán.

De acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), el costo del combustible ha aumentado más de un 30 % desde el inicio de las operaciones militares a finales de febrero, reflejando el impacto inmediato de la incertidumbre en el suministro global de petróleo.

Ante este panorama, el Gobierno estadounidense anunció medidas para contener la escalada de precios. El director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Lee Zeldin, informó que se relajarán temporalmente algunas regulaciones ambientales con el objetivo de facilitar la distribución de combustible y aliviar la presión sobre los consumidores.

Funcionarios de la Casa Blanca han señalado que el aumento podría ser transitorio. El vicepresidente JD Vance reconoció la gravedad del momento, aunque insistió en que se trata de un repunte temporal, mientras que la portavoz Karoline Leavitt aseguró que los precios podrían caer una vez concluya la operación militar en Irán.

En paralelo, el precio del crudo WTI superó los 100 dólares por barril, cerrando en 102.88 dólares, un nivel que no se registraba desde 2022. La atención de los mercados se centra ahora en la evolución del conflicto y en la estabilidad del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca del 20 % del petróleo mundial.

El presidente Donald Trump advirtió sobre posibles acciones contra la infraestructura energética iraní si no se garantiza el flujo de petróleo en la región, aunque también extendió hasta el 6 de abril una pausa en los ataques, lo que abre una ventana de expectativa para los mercados.

El comportamiento del precio de la gasolina en las próximas semanas dependerá en gran medida de la evolución geopolítica, en un escenario donde cada barril parece moverse al ritmo de la tensión internacional.