El gobierno de Estados Unidos ordenó el despliegue de fuerzas de marines en Medio Oriente en respuesta al aumento de tensiones y ataques atribuidos a Irán en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
De acuerdo con reportes de autoridades estadounidenses, el Pentágono autorizó el envío de un grupo anfibio acompañado por una unidad expedicionaria de marines, una fuerza militar especializada en responder rápidamente a crisis internacionales.
Este tipo de despliegue suele incluir varios buques de guerra y miles de infantes de marina y marineros, quienes pueden participar en operaciones de seguridad, protección de rutas marítimas y posibles acciones militares en caso de que el conflicto se intensifique.
La decisión se produce luego de que Irán incrementara ataques con misiles, drones y operaciones navales en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico ubicado entre Irán y Omán por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo que se comercializa en el mundo.
Autoridades militares estadounidenses también informaron que fuerzas navales destruyeron varias embarcaciones iraníes que presuntamente estaban siendo utilizadas para colocar minas en la zona, lo que habría elevado el riesgo para el tránsito de buques petroleros y comerciales.
El despliegue forma parte de la estrategia de Washington para proteger las rutas energéticas internacionales y respaldar a sus aliados en el Golfo Pérsico, en medio de un conflicto que ha provocado preocupación global por su posible impacto en el suministro de petróleo y la estabilidad en Medio Oriente.
Analistas advierten que la situación podría escalar aún más si continúan los ataques y represalias entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que aumentaría el riesgo de una guerra regional de mayor alcance.
