EE.UU. acelera producción de misiles PrSM y refuerza su “Arsenal de la Libertad”

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Estados Unidos está pisando el acelerador en su maquinaria militar. El Departamento de Guerra (DoW) anunció un acuerdo estratégico con Lockheed Martin para incrementar la producción del misil de ataque de precisión (PrSM), con el objetivo de adaptar su industria de defensa a ritmos propios de un escenario de guerra.

La iniciativa forma parte del ambicioso plan conocido como “Arsenal de la Libertad”, impulsado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, que busca fortalecer la base industrial militar del país y garantizar una respuesta rápida ante cualquier conflicto.

“Estamos construyendo activamente el Arsenal de la Libertad con rapidez y urgencia”, afirmó Michael Duffey, subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento. Según explicó, el acuerdo permitirá a la industria invertir en capacidades productivas que otorguen a Estados Unidos una ventaja sostenida frente a potenciales adversarios.

Como parte del convenio, Lockheed Martin modernizará instalaciones, incorporará herramientas avanzadas y ampliará sus sistemas de prueba, lo que permitirá reducir significativamente los tiempos de fabricación y entregar estos misiles con mayor eficiencia.

El acuerdo también abre la puerta a un contrato plurianual de hasta siete años, sujeto a la aprobación del Congreso, lo que daría estabilidad a la producción y permitiría escalar capacidades en el largo plazo.

Este movimiento se enmarca dentro de la Estrategia de Transformación de Adquisiciones del DoW y cuenta con la colaboración del Ejército, el Consejo de Aceleración de Municiones y otras entidades, incluida la Unidad de Defensa Económica.

El contexto no es casual. A inicios de marzo, el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó el uso por primera vez en combate de los misiles PrSM durante la operación “Furia Épica”, en el marco del conflicto con Irán. Este debut marcó un hito en la evolución de este armamento, diseñado para reemplazar al sistema ATACMS con mayor alcance y precisión.

Más que una simple actualización tecnológica, el impulso al PrSM refleja una tendencia clara: la transición hacia una defensa más ágil, industrializada y preparada para escenarios de alta intensidad. En este tablero global, la velocidad de producción empieza a ser tan estratégica como la potencia del propio misil.